Hoy me encuentro con una frase del actual Papa quien ha recordado que el cristianismo llegó a América hace cinco siglos y que la fe en Cristo, “que ha hecho de estas tierras el continente de la esperanza”. El País.
No estaría mal recordar que América era un continente de esperanza, con otras personas que vivían aquí. A vuelo de pájaro podemos nombrar a los aztecas, mayas, incas, calchaquíes, diaguitas, guaraníes, mapuches, tobas, etc.
Algunas formas en las que el cristianismo llegó hace cinco siglos : “destruirle a los indígenas sus lugares sagrados y sus objetos religiosos de culto, porque, según parecía, todo era pagano.
Este extracto pertenece a una nota llamada Historia de la Evangelización. Como han de suponer hay una aclaración al final del circuito histórico que dice:
“Sin embargo, a pesar de los errores y dificultades, puede decirse que la Primera Evangelización que hicieron los misioneros en América Latina fue muy buena porque de verdad llegó hasta los elementos básicos de la cultura, prueba de ellos es la religiosidad popular que ha quedado en nuestro pueblo.”
Aquí deberíamos apartar lo que es el trabajo misionero de la evangelización que se impartió hace 5 siglos.
Creer en Dios no debería implicar arrasar con todo lo que sea distinto, ni con otras creencias. No me imagino a Cristo evangelizando América en la forma que se describe arriba, si Misionando como lo hacen muchas personas actualmente y alrededor del mundo. Me gustaría apostar a una religión más generosa, más abierta y amorosa. Hoy los elementos básicos de la cultura Latinoamericana vienen de la sangre mixturada de varios países a los que pertenecen nuestras diversas raíces (en su mayoría europea), pero no podemos negar que aquí aún habitan descendientes de otros pueblos a los que se les ha quitado todo y son la ‘fueron la base’ de estas tierras. La historia está plagada de colonizaciones y banderas sembradas en tierras ajenas, no sé hasta que punto es necesario que la religión también se sume a estos hechos.
Hoy es 19 de mayo y pasaron 6 días desde que empezara a escribir las líneas de arriba. Por qué las dejé pendientes en el borrador? Las leí muchas veces, y seguramente dentro de mí luchaba la culpa o alguna de las ideas que tantos años nos remarcaron en el colegio religioso. No siempre es fácil apartarse de las cosas aprendidas para darles una mirada objetiva.
Hoy las vuelvo a sacar porque en a esta paradoja se suma el comentario de Chávez quien dice que aquí ocurrió un acto más grave que el Holocausto de la Segunda Guerra Mundial.
Ni bien leí el titular, pensé en las casualidades que no existen y en mi interpretación e inseguridades, de ver que no soy la única que lee entre líneas, aunque tampoco lo voy a subir a Chávez al podio.
No vamos a ponernos a discutir sobre cosas que ya están hechas. Creo que la historia sirve para no volver a cometer los mismos errores, digamos que debe tener un sentido revisionista, pero de ninguna manera armar una ‘tercera’ guerra por diversas interpretaciones de la misma.
(…) Chávez se preguntó si “¿será por eso que la Iglesia católica cada día pierde más creyentes?” y se respondió a sí mismo: “Yo creo que es por eso”.
También hace mención a los nuevos misioneros, sobre lo cual como dije más arriba, no todos tienen como trabajo lavar el cerebro para sumar filas al catolicismo, hay muchos de ellos que hacen trabajos comunitarios, de educación y sanidad.
Resumiendo creo que no todo es tan negro ni tan blanco, aunque el jefe máximo del Vaticano erró en su comentario.




