Miré mi biblioteca y seleccioné un libro al azar. De esa misma manera lo abrí en cualquier parte.
“¡Tanta gente ha muerto!
Me he puesto a reír, claro, lo único seguro.
Ni bien me descuido ya estoy pensando en la muerte. Ya estará cerca. Miro mi cuarto alrededor para ver por cuál de las puertas entrará.
Hace años pinté un cuadro que la llamaba La Visita. Es La Muerte como una mujer con una valija en la mano. Está muy arreglada pero su cara es una calavera.
Hasta ahora los análisis han dado bien, pero estoy muy entrado en años, como se decía antes. Cuando me avisan que han salido bien pienso: entonces ¿por qué puerta entrará?
No le tengo miedo, sólo me da tristeza.
No poder seguir con los que quiero. Con Elvirita, Gla ¿qué será de la vida de Gladys cuando yo no esté?
Lloro cuando lo pienso, ahora no me da vergüenza llorar.”
Hay libros que también se compran al azar, como cuando yo compré este. Me gustó el título, por qué no decirlo? Me empalagó la idea de pasar mis últimos días en España (si sigo así serán los primeros y los últimos) escribiendo mis memorias. Ya estaría más liviana, con menos cargas, menos prejuicios, bueno esa es mi fantasía, que a medida que pasan los años nos vamos quitando una prenda y llegamos livianos al final, … o al comienzo.
“Yo nunca pude calmar mi nostalgia, domesticarla, diciéndome que aquella armonía fue un tiempo en la infancia; ojalá hubiera, sido pero no. Fui un chico hipersensible, ya lo dije, proclive a los temores, a la incertidumbre. De modo que la nostalgia es para mí una añoranza jamás cumplida, el lugar al que nunca he podido llegar.”
Puedo señor Sabato robarle estas palabras y hacerlas mías? De pronto todo mi cuerpo tiembla ante la misma falta de añoranza, pero nunca supe describirlo hasta que lo leí en sus palabras.
“Juego con los colores con los que jugaba de chico. A veces miro una juguetería. ¡Qué escándalo son!
Yo no tuve juguetes, no supe andar a caballo, me criaron como si fuera la mujer que mis padres no tuvieron. He debido quedar imaginando. De joven era tímido y me sentía feo, cruzaba a la vereda de enfrente si aparecía alguna chica. El estudio me descansaba.”
Este es un libro sencillo, mi primer libro de Sabato, y lo leo sin preconceptos. Es un libro íntimo, donde narra las inseguridades, pensamientos, temores que le pueden pertenecer a cualquier persona. En el recorrido de sus actividades cotidianas deja entrever sus pensamientos, sus recuerdos, su nostalgia.
“El equipaje quedó listo desde temprano. Tomo café y miro los diarios. Cerca de las nueve partirá el avión que nos llevará de regreso a Buenos Aires. Y entonces como otras veces, cuando miro los noticieros, leo los diarios o escucho a la gente, pienso no tanto en lo que se dice, sino en lo que se calla, diciendo tantas cosas. Pienso en las palabras que ya no se escuchan, como espíritu, bondad, absoluto, infinito, alma…”
Fragmentos de España en los diarios de mi vejez de Ernesto Sabato.
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Gracias!!!!!!!!!!!!!!!por introducirme en un mundo que lo tengo muy descuidado, como la literatura, la musica, la pintura, gracias a vos y al resto del grupete por hacerme conectar nuevamente….eso sí….sigo leyendo la cosmopolitan….jajaja, no es cuestión de dejar de ser lo que soy..oink, oink
Es una persona muy abierta a las letras !! lee cosmopolitan “y
por supuesto todas las noches sexo ” ??
siempre me gusto sabato
me gusta su mentalidad
me gusta su forma de expresarse, siento q en cioerto punto entiendo lo que pasa por mi cabeza…
hay un libro en paticular cone l cual me sieot muy identificada y es el tunlel… el personajke tiene actitudes muy similares a las mias y me da escalosfrios jaja
bueno, muy buen blog, bastante cultural, es bueno que existan paginas de internet de esta indole
perdon, entendia