Martes, diez de la mañana. Laura llegó al consultorio del analista, puntual como siempre. Sólo traía consigo dos cosas: horas sin dormir y una firme decisión.
Se acostó en el diván luego de darle la mano a Mario, su psicólogo desde hacía algún tiempo. Freud? Lacán? Ni idea la corriente del psicólogo.
-Te escucho.
-Bueno, hoy tomé una decisión. Me tenés que ayudar a matar esta fantasía.
-Cómo?
-Si, Mario. Tengo que terminar con esta fantasía o de lo contrario esta terminará conmigo. Hoy tengo que encontrar la manera de suicidarla.
Silencio.
-Mirá Laura, nunca había visto tantos progresos como este último tiempo, todo gracias a tus fantasías, a que te permitís soñar y dejaste a un lado la vía de la exigencia.
-Lo siento…. Perdón, pero es una mochila muy pesada para mí. No quiero terminar como el protagonista de El amor en tiempos de cólera, escribiendo al vacío letras de sangre y amor durante cincuenta y cuatro años.
-Qué vas a hacer con tus escritos?
-Por ahora están guardados. No me atrevo a que vean la luz. Ni siquiera son pecaminosos, son escritos tontos que nacieron de un estado de atontamiento crónico. El amor prohibido no existe, pero sí existen las obsesiones y no quiero terminar en esa. Tengo una amiga en crisis porque estuvo tres meses persiguiendo a un tipo que ni la registraba, hoy está hecha una piltrafa. Yo bastante mal me siento como para que se me venga todo eso encima.
-Le tenés miedo al fracaso?
-Qué pregunta es esa? Claro que le tengo miedo al fracaso, pero más miedo le tengo al rechazo o a parecer una vieja loca que se enamora de un desconocido que encima no tiene ni idea de lo que me pasa. Sabés toda la montaña de cartas que tengo guardadas? Las horas sin dormir? Los sueños galopantes que tengo los dos minutos locos que duermo? No, tenemos que volver el tiempo atrás, y me tengo que bajar de este caballo. Mi vida estaba super ordenada antes de esto. Ni siquiera me preguntaba si estaba gorda o flaca, si me veía de cincuenta o sesenta. Ahora mi segundo nombre es inseguridad.
-Qué pasó con las sutilezas? La seducción? Tratar de captar al otro?
- Ja, Ja. Me extraña, yo no soy persona de sutilezas, aunque lo intenté, eso del lenguaje corporal y la mar en coche. Pero, la verdad, es que de esa manera no soy yo, de esta tampoco y necesito volver a la normalidad. Las chicas de ahora van al frente por todo, y la verdad es que no sabés si te dicen que sí por lástima o porque realmente quieren…..
Mario intentó por todos los medios disuadir a su paciente del suicidio que estaba por cometerse, pero ella resuelta, se levantó en mitad de la sesión y huyó a la normalidad de los días cotidianos, sin mayores sobresaltos que el agua hirviendo sobre la cocina, bueno, al menos hasta la próxima sesión.
perro1970, fantasias, psicologo, relatos, inseguridad
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Perdón que me meta en tu página con otros fines, Perro… pero un comentario de mi último post requiere de tus servicios…
lo mejor de cualquier terapia es que se termina, y adiós al terapeuta, que aunque intenta ayudar, es persona y se puede enganchar a su paciente . Ellos también se dejan llevar por sus propias pasiones y prejuicios…son datos, historias mutantes y tu y él también mutáis…
la próxima vez que vayas pregúntale esto:
si no hubieras¨ preguntado¨ mi historia sería igual tu vida o sería un total aburrimiento?
a veces algunos tienen miedo de que volemos solos…
¿Cómo se mata una fantasía? qué problema! porque está tan asida con poderosas garras, que no quiere soltarse.
Amores no correspondidos…pienso que se vuelven obsesiones. Querer y no poder. No ser registrado/a. Pasar a ser aire simplemente, pero por dentro se late y con fuerza.
Muy bueno, Patri. Me gustó mucho.
Ella: tu lenguaje “español” me mata. Tal cual lo que decís, son personas, se equivocan, sueñan, aman y muchas veces tratan de sacar ventajas. Pero no nos olvidemos que la confianza es el pilar de cualquier relacion. Saludos
Marce: Realmente no creo que sea sano matar una fantasía, siempre que no traiga otras consecuencias como volverse obsesivo o llegar a extremos de acosar a una persona. Cuando la fantasía es tal cual, levanta el espíritu, el ánimo y más allá de si se concrete o no nos ayuda a encontrar lo que buscamos o al menos de empezar a encontrarlo.
si la fantasía es realizable solamente hay que esperar el momento adecuado. Yo creo en los sueños y sé que tú también, …, no mates nada que no te haga daño.