Esperando – Janusz Migacz
Otro día más de espera.
La espera resulta ser muchas veces como un aire fresco y pacífico, otras es como un huracán que termina con la paciencia de cualquier ser vivo y hasta de los inertes.
Mientras vivo mi vida como siempre, dejo pasar al de la derecha y al de la izquierda, ayudo a la pobre chica a la que se le rompió la camioneta en el medio de la avenida, ignoro los comentarios malintencionados, me aferro como una garrapata a la buena onda de quienes me aprecian, mantengo mi honestidad brutal a 200%, escondo algunos sentimientos porque soy insegura, me alejo de la realidad cotidiana porque en este momento apenas si puedo con mi propia realidad. Mientras… sigo siendo leal conmigo misma, apuesto como toda la vida a que los mejores resultados llevan tiempo y esfuerzo.
Mientras espero, me muerdo las uñas por no hablarte, no invadirte y no comprometerte.
Mientras espero esquivo los embates, los golpes y trato de desatarme de las cadenas.
“La silenciosa cosecha de todos estos años
se agosta en los cajones, envejece conmigo.
De tarde en tarde, mi mano se distrae
quitándoles el polvo a esos vestigios
de emoción
que se niegan a morir. Vuelven siempre,
sumisos, al anónimo reposo de la espera.
Se alinean al azar bajo inseguros rótulos
que alivian, como huellas, mi paso por el tiempo.
Austeros epitafios,
sombras, murmuraciones vagas
que se acogen, como gatos,
a la escueta caricia de la melancolía”.
La espera – Alfredo Buxán
Alfredo Buxán (Corcubión, A Coruña, 1950) ha publicado Legado de ternura (Madrid, 1989), Cantar de ciego (Montevideo, 1991) y Liturgia de la heredad (Madrid, 1991), todos ellos volúmenes de poesía, y la novela El lugar de las apariciones (Valencia, 2001).
Coeditor, con Antonio Fernández Lera, de la revista Cántiga y la posterior colección de libros Cuadernos de Cántiga.
Además, su obra ha sido reconocida con el Premio de Poesía Ciudad de Irún (1979) y el Premio Provincia de León (1981). Ineditor.es
perro1970, alfredo, buxan, espera, poesia, relato
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Mientras espero, me muerdo las uñas por no hablarte, no invadirte y no comprometerte: no comprometerme querras decir…
Yo me muerdo las uñas por que te respeto y respeto tus desiciones.
Comentarios malintencionados?? Jajaja…estoy segura que no los hubo, ni los habra…
perro está comprometido desde el principio del universo,
comentarios malintencionados los hubo pero está la cárcel ahí al lado, a la vuelta de cualquier post
dejando de las los comentarios malintencionados…quiero decirte que volvi a leer los comentarios anteriores y no quiero dejar de decirte que me provoca algo ese poema, es como describir algo que pasa a diario y seguir en la espera por sostener la esperanza de que algo bueno vamos a cosechar de los sembrado, espero que asi sea
Un abrazo muy grande y muchos besos
lo bien sembrado ha dado frutos y los frutos son lo perfecto de lo que se sembró
gracias ambar por estar ahí, eres el cielo y también la tierra
y ahora mismo puedo ver un almendro en flor, como una primavera permanente
tú eres esa flor del almendro en permanente primavera
eso es lo que eres, un cielo inmenso