La semana estaba siendo dura. El clima estaba mostrando que el otoño se iba abruptamente. Aunque el almanaque dijera otra cosa Mayo terminaba con lluvias, bajo cero y nieve.
Mientras estas cuestiones climatológicas se sucedían y los autos amanecían con escarchas, algunas personas tuvieron la suerte de abstraerse de todo esto.
Ella nunca estuvo pendiente del clima en realidad, era un detalle más que se podía solucionar con más o menos ropa. Para él la cuestión era totalmente distinta, el clima era un factor muy importante en su vida cotidiana.
Nunca más recordó luego de aquel día en medio de la semana, si había llovido o no, si el frío era bajo o sobre cero. Un tsunami pasó sobre su ser para dejarlo dando vueltas en pleno estado de desconocimiento propio. Ella lo había dejado desconcertado. El la había puesto a ella en estado de trance.
Lo mejor del clima interior es cuando este coincide, frío-frío, calor-calor. Esa noche el clima estuvo igual para los dos.
El final? No, esta es otra de esas historias de las cuales desconocemos el final.
Log Burning in Fireplace – Chris Rogers
“Puedo ponerme cursi y decir
que tus labios me saben igual que los labios
que beso en mis sueños,
puedo ponerme triste y decir
que me basta con ser tu enemigo, tu todo,
tu esclavo, tu fiebre, tu dueño.
Y si quieres también
puedo ser tu estación y tu tren,
tu mal y tu bien,
tu pan y tu vino,
tu pecado, tu dios, tu asesino…
O tal vez esa sombra
que se tumba a tu lado en la alfombra
a la orilla de la chimenea
a esperar que suba la marea.
Puedo ponerme humilde y decir
que no soy el mejor
que me falta valor para atarte a mi cama,
puedo ponerme digno y decir
“toma mi dirección cuando te hartes de amores
baratos de un rato… me llamas”.
Y si quieres también
puedo ser tu trapecio y tu red,
tu adiós y tu “ven”,
tu manta y tu frió,
tu resaca, tu lunes, tu hastío…
O tal vez ese viento
que te arranca del aburrimiento
y te deja abrazada a una duda,
en mitad de la calle y desnuda.
Y si quieres también
puedo ser tu abogado y tu juez,
tu miedo y tu fe
tu noche y tu día.
Tu rencor, tu por que, tu agonía…
o tal vez esa sombra
que se tumba a tu lado en la alfombra
a la orilla de la chimenea
a esperar que suba la marea”.
Título: A la orilla de la chimenea
Año: 1992
Letra: Joaquín Sabina
Música: Joaquín Sabina
Disco: Física y Química (1992)
perro1970, joaquin, sabina, chimenea, orilla, cantautores
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lo importante es pillar a los tuertos guiñándoles un ojo:
ellos bizquean con un ojo y luego se quedan ciegos
esta primavera está un poco revuelta
pronto serás mi mar azul donde nadar sin tiburones ni orcas asesinas
pronto
esto es eterno quillo
Vaya vaya…
Sabina!!
Poeta por excelencia!
Sus letras pintadas con el dolor, la alegría, tristeza, nostalgia y demás sentimientos que hacen al humano.
Escuchándolo, se aprende.
Saludos.
Leandro.
PD: Lindo sitio
dame valor, dame tu fuerza, dame la paz que necesito…
que hoy me hace mucha falta, please
la verdad que ningun musicos de la actulidad se compara con estas fascinantes canciones..
bue el unico que se puede comparar es arjona!! jeje..