Artista: Steve Thoms
Leer a Rafael León es leer sobre lo absoluto y despiadado del amor, sobre la desesperanza de la espera y la esperanza de vivir enamorado. Muchos de sus poemas y romances tienen un dejo de desolación, al hablar de amores abandonados y prohibidos, en donde el corazón literalmente se estalla en mil pedazos y queda colgado en lugares tan lejanos que es imposible de reconstruir. Pena y alegría del amor tiene frases como “Mira cómo se me pone la piel ca vez que me acuerdo que soy un hombre casao y sin embargo, te quiero”. Triste triste.
Así Te Quiero
de Rafael de Leon
A Conchita Piquer
El día trece de julio
yo me tropecé contigo.
Las campanas de mi frente,
amargas de bronce antiguo,
dieron al viento tu nombre
en repique de delirio.
Mi corazón de madera
muerto de flor y de nidos,
floreció en un verde nuevo
de naranjos y de gritos,
y por mi sangre corrió
un toro de escalofrío,
que me dejó traspasado
en la plaza del suspiro.
¡Ay trece, trece de julio,
cuando me encontré contigo!
¡Ay, tus ojos de manzana
y tus labios de cuchillo
y las nueve, nueve letras
de tu nombre sobre el mío
que borraron diferencias
de linaje y apellido!
¡Bendita sea la madre,
la madre que te ha parido,
porque sólo te parió
para darme a mí un jacinto,
y se quedó sin jardines
porque yo tuviera el mío!
¿Quieres que me abra las venas
para ver si doy contigo?
¡Pídemelo y al momento
seré un clavel amarillo!
¿Quieres que vaya descalzo
llamando por los postigos?
¡Dímelo y no habrá aldabón
que no responda a mi brío!
¿Quieres que cuente la arena
de los arroyos más finos?
Haré lo que se te antoje,
lo que mande tu capricho,
que es mi corazón cometa
y está en tu mano el ovillo;
que es mi sinrazón campana
y tu voluntad sonido.
Nunca quise a nadie así;
voy borracho de cariño,
desnudo de conveniencias
y abroquelado de ritmos
como un Quijote de luna
con armadura de lirios.
Te quiero de madrugada,
cuando la noche y el trigo
hablan de amor a la sombra
morena de los olivos;
cuando se callan los niños
y las mocitas esperan
en los balcones dormidos;
te quiero siempre: mañana,
tarde, noche… ¡por los siglos,
de los siglos! ¡Amén! Te
querré constante y sumiso,
y cuando ya me haya muerto
antes que llegue tu olvido,
por la savia de un ciprés
subiré delgado y lírico,
hecho solamente voz
para decirte en un grito:
¡Te quiero! ¡Te quiero muerto
igual que te quise vivo!
Artista: Steve Thoms
Poeta y letrista español nacido en Sevilla. Perteneciente por derecho propio a la denominada “Generación del 27″, un incomprensible olvido ha hecho que nunca figure en esa nómina de escritores. Hijo de los condes de Gómara, realizó sus estudios en colegios privados religiosos en Málaga y Sevilla, y más tarde la carrera de Derecho en la Universidad de Granada. Allí conoció a Federico García Lorca, con quién entabló una buena amistad. En 1932 se traslada a Madrid bajo la influencia del compositor Manuel Quiroga, que junto con el autor teatral Antonio Quintero, llegaría a formar el prolífico trío Quintero, León y Quiroga, con el que registraron más de cinco mil canciones durante casi tres décadas. De su obra destacan sus libros de poesías, Pena y alegría del amor (1941), Jardín de papel (1943) y Amor de cuando en cuando (1943) y en colaboración con Antonio Quintero, las poesías Profecía, Romance de la serrana loca y miles de letras de canciones. Junto al argentino Salvador Valverde es autor del conocidísimo cuplé “Bajo los puentes del Sena” escrito para ser estrenado por la cupletista Raquel Meyer. A partir de los años sesenta el estilo de la copla y de la canción andaluza que tan bien había representado el “trío” cae en el olvido y vienen unos años oscuros para la obra de canciones y poesías de Rafael de León, que murió en el más cruel de los olvidos. De ningún poeta español del siglo XX, han sido tan recitadas sus poesías y tan cantadas las letras de sus canciones, pero incomprensiblemente sigue siendo el gran ausente al hacer recuentos dentro del ámbito de la cultura popular española de posguerra.
Auto de fe
Esta noche de agosto
he quemado tus cartas…
¡Ocho años de vida apasionada!
Mi corazón ardía
en medio de las llamas,
rodeado de fechas,
¡cenizas de mi alma!
Los abrazos crujían,
los besos se quejaban,
y los dulces “¡te quiero!”
de tinta y de esperanza,
en una pirueta
de fuego, se rizaban.
Como una serpentina,
tu nombre se alargaba,
y era un puente la firma
sobre un río de brasas
que, silenciosamente,
sin voz, se desplomaba.
Esta noche de agosto
he quemado tus cartas…
¡Ocho años de vida apasionada!
perro1970, poesia, rafael, de, leon, asi, te, quiero, auto, de, fe
perro1970, poesia, rafael, de, leon, asi, te, quiero, auto, de, fe









Gracias por el post Perro/1970!!!
Un gran poeta de todos los tiempos…
Saludos, Aquileana
No conocía a este poeta pero me gustó mucho como escribe, ya oy a buscar más sobre él….
Hello.This post was extremely motivating, particularly since I was browsing for thoughts on this topic last couple of days.
gaming seats racing