
Lejos
Artista: Michael F. Wood
Abrí los ojos. Miré la hora en el celular, porque ahora amigos ya no hay relojes de lata ni cosas ruidosas en la mesa de luz, para qué, con el celular basta para saber la fecha, la hora, los cumpleaños, quien se acuerda de nosotros para pedir algo prestado y quien nos llama para sacarnos del letargo. Ponemos una foto bonita que se ilumine al prenderlo y una melodía que denote el estado de ánimo. De pronto recordé que en dos meses cambié la melodía varias veces, pulularon La cigarra de mi querida María Elena, Hoy puede ser un gran día del Nano –un esfuerzo vano por levantarme el ánimo- alguna guitarra acústica de Eric y por qué no, el infaltable que pregunta si sabrás mi nombre in heaven.
Eran las dos de la mañana y estaba lejos de estar en el cielo, seguía navegando en el infierno de mis sábanas húmedas. Apenas se escuchaba el motor de la heladera que recién arrancaba. El resto era silencio. Ya había dormido seis horas gracias a dos pastillas que decían dos miligramos. Era lunes a la madrugada, de modo que entre los dos miligramos y mi almohada habíamos estado juntos más de seis horas, tal vez doce, tal vez más. Siempre hay algo que nos llama a la cordura o a la cobardía. Entonces para seguir con mi sueño de avestruz con cabeza debajo de la tierra, abrí la heladera y tomé una Heineken. Mi cuerpo tenía sed, aunque no de cerveza, y mi alma estaba aún más sedienta.
Mientras me entre dormía me pregunté cuántos fines de semana más pulularía en esa cama sin armar y esas jornadas monótonas, en donde lo único que se hace es esperar al lunes para al menos sentirse útil. Y si, la utilidad es uno de los pilares de la sobrevivencia. La utilidad de asistir, de contener, de dar trabajo, de dar sustento, de ganárselo, a veces en vano, a veces sin siquiera saber para qué. Millones de herramientas y sin saber cómo utilizarlas.
Y de nuevo la inercia, esa maldita desgraciada que impide que pueda moverme del lugar en donde estoy, de nuevo el silencio y el abandono, de nuevo las lágrimas rodando por mi mejilla y el dolor de saberse útil pero no querida. De nuevo la esperanza de que el mes que viene las cosas cambien, que la rueda de la fortuna marque para el lado de la justicia, que el sol acaricie mi piel al menos, y que el viento me despeine como si fuera mi amante, que la suave llovizna apenas me moje para sentirme viva.
Un nuevo lunes y una nueva esperanza, una nueva lágrima escondida detrás de la puerta, una nueva sonrisa de compromiso, una carcajada frente al chiste fácil…. Y la noche que llega para recordarnos que morimos solos.
Wall Flower
Artista: Tony Pavone
Soledad,
aqui estan mis credenciales,
vengo llamando a tu puerta
desde hace un tiempo,
creo que pasaremos juntos temporales,
propongo que tu y yo nos vayamos conociendo.
Aquí estoy,
te traigo mis cicatrices,
palabras sobre papel pentagramado,
no te fijes mucho en lo que dicen,
me encontrarás
en cada cosa que he callado.
Ya pasó
ya he dejado que se empañe
la ilusión de que vivir es indoloro.
Que raro que seas tú
quien me acompañe, soledad,
a mi, que nunca supe bien
cómo estar solo.
Soledad – Jorge Drexler
perro1970, cielo, soledad, personal, dormir
perro1970, cielo, soledad, personal, dormir






Se hace difícil, querido perro, escoger cual de tus escritos debe ser comentado. Es dificil por su contenido, todos ellos salen de dentro y son por tanto sinceros y profundos; Por su velleza estética y literaria, no hay palabras de más, ni de menos, solo las justas; dificil porque el tiempo que nos marca el celular, encima de la mesa de luz, es implacable y no nos permite a veces, paladear y degustar placidamente tus manjares literarios y , finalmente difícil por estar tan y tan de acuerdo con todos ellos.
Un saludo de tu vecino en WORDPRESS.
Cualquier dia, como ya acostumbro a hacer con MI AMIGA TRINI, Desde el Calvario, te envio una imagen y te pido un texto, será para mi un honor, saludos de un fanático de la autenticidad regalada por alguno@s
Xavier.
http://xavier09.wordpress.com/