De paso entre la gente

Es muy normal que yo esté en la calle, en un comercio, detrás del mostrador, tan solo mirando, observando. Viendo rostros, tratando de ver en los ojos y las facciones de las personas como han vivido, si han amado, si son felices, como se duermen por las noches, si hay culpas que los mortifiquen, si el sueño viene como una bendición, si el día ha pasado como una bendición, si no se arrepienten de nada, o si arrepentidos aún pueden vivir con ello. Busco en las personas la clave de la felicidad y siempre caigo en el mismo estereotipo de buscar la pareja perfecta. Esa que viene y se ríe cómplice de las mismas cosas, esos que se alinean moviendo la cabeza o cualquier parte de sus miembros hacia el otro. Esa pareja que vino y me contó que luego de muchos sufrimientos se encontraron uno al otro para pasar los últimos años, día a día, con sus defectos, pero acompañándose y amándose. No soy ingenua, aunque parezco serlo, o lo soy?. La vida no pasa por una pareja, y encuentro también personas que viven en paz consigo mismas, siendo felices con los pequeños detalles de sus vidas. Espiritualidad, meditación, cotidianeidad, una mascota, un amigo, un grupo, una novela. Si hay un Dios El debe saber que Adán y Eva fueron, que hoy hay más soledades para amansar, individualidades rejuntadas y compañías inadecuadas. Adanes y Evas que atraviesen el destierro y sobrevivan para contarlo quedan pocos.

Dentro de mi ingenuidad no estoy segura de mi discurso. Acaso será porque el discurso cambia a medida que va cambiando el paisaje que transitamos.

Desnudo Tumbado – Edward Hopper

Estoy gordo, pero ahora disfruto de la comida, me doy los gustos, me veo saludable.

Estoy sola, he aprendido a convivir conmigo mismo, soy feliz así, lo más difícil lo he conseguido.

Estoy en pareja, él es todo para mí, me siento amada , cuidada, protegida, soy mejor persona, he aprendido a aceptar al otro como es.

Soy ama de casa, no trabajo, lo mejor es cuidar a mis hijos, acompañarlos, ayudarlos con los deberes, que sepan que estoy, esperar a mi marido con las delicias que cocino, no estar cansada para atenderlo.

Trabajo, ocho horas y a veces más, pero cuando vuelvo a casa me desligo de mi uniforme, juego con mis hijos y disfruto al cien por cien de mi familia.

Todos tenemos nuestro propio manual libro autoayuda y palabras consoladoras para alentarnos y no estar castigándonos todo el tiempo.

La famosa frase de vivir como uno piensa, vivir como uno siente, muchas veces se hace pesada en esta jungla, en donde nos atamos como globos a otras personas que muchas veces no nos convienen, nos atamos a convencionalismos, estereotipos, a nuestras propias dudas y miedos y lo peor: al qué dirán. Pero qué es el amor sino la aceptación del uno por el otro, o incluso la aceptación de uno mismo? Siempre llego a lo mismo. La aceptación de uno mismo, el perdón a uno mismo, la indulgencia con uno mismo para poder llegar al resto.

Dicen que el hombre es un animal de costumbre. Que busca su asentamiento, aparearse, reproducirse, instalarse eternamente aunque no sea amor. Pero quienes somos para juzgar si es o no amor cuando nos cuesta tanto definirlo?

Sigo caminando y sigo buscando, muchas veces me quedo con la pena de encontrar depresiones de la vida moderna, de gente que vive en caparazones que no encajan en con lo que soñaban ser. Y cuando alguien sale de ese caparazón, y de pronto tira por la borda tanta seguridad, uno dice que bueno, o que malo, o está loco, o que valiente, o que pesado. Porque somos personas y nos equivocamos interminablemente. Entonces a tener cuidado con las noches de arrepentimiento en donde lo seguro empieza a ser lo codiciado.

Esas noches vendrán seguro, tomemos una decisión o no, cerremos la puerta detrás nuestro o no, porque lo único que nos desvela por las noches es la eterna pregunta de ¿Cómo sería si…..?

Summer Interior – Edward Hopper

Estoy aquí de paso, yo soy un pasajero.

No quiero llevarme nada,

ni usar el mundo de cenicero.

Estoy aqui sin nombre

y sin saber mi paradero,

me han dado alojamiento

el mas antiguo de los viveros.

Si quisiera regresar

ya no sabria hacia donde.

Pregunto al jardinero

y el jardinero no me responde.

Hay gente que es de un lugar,

no es mi caso yo estoy aquí de paso

El mar moverá la luna o la luna a las mareas,

se nace lo que se es

o se sera aquello lo que se crea.

Yo estoy aqui perplejo,

no soy mas que todo oidos,

me quedo con mucha suerte

tres mil millones de mis latidos.

Si quisiera regresar

ya no sabria hacia cuando,

el mismo jardinero

debe estárselo preguntando.

Hay gente que es de un lugar,

no es mi caso yo estoy, aquí de paso.

Tres mil millones de latidos – Jorge Drexler

Ventana de Hotel – Edward Hopper

Hay gente que es de un lugar,

no es mi caso yo estoy, aquí de paso.

Tres mil millones de latidos – Jorge Drexler

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