
Limits of Imagination – Glen Tarnowski
Hagamos el viaje, ya mismo.
Italia? Venecia, Florencia, puentes, pasta, pizza….
México? Arquitectura colonial, playas paradisíacas, noche….
India? Meditemos.
España? El camino de Santiago nos espera.
Argentina? Playa, cordillera, sierras, tren de las nubes, shoping y tango.
No, ninguno de estos viajes me va. No money.
Es una pena, porque en realidad he leído tanto sobre viajar y volver converso, distinto. Retiros espirituales que nos cambian la vida, al menos por unas semanas. Y si no fuera necesario irse? Y si no poder irse fuera la solución para hacer un viaje como la gente?
Bueno, subamos a otro tren. El pasaje es gratuito, eso sí, el costo es altísimo.
Es como el Tren de las Nubes, pero en vez de pasar por la provincia de Salta (Argentina), salta de una fantasía a otra, hasta que una de ellas hace ruido, se asienta, la soplamos, y ayudamos a que se cumpla. Y si se convierte en globo de helio y lo soltamos? Armamos otra….
Como voy? No parece un libro de autoayuda? Bueno, no me interrumpan.
El tren al principio está lleno de nubes, literalmente una nube de pedo. Igual que nuestra mente. No sabemos si seguir por el pasillo o tantear alguna butaca donde sentarnos. Al rato nos empiezan a llorar los ojos, a congestionar la nariz y entre tanto estornudo comenzamos a tener ráfagas de visión. Como niños que empiezan a caminar vamos de un vagón a otro tropezando. Todo se va sucediendo, mucho es imaginación, otro tanto recuerdos. El viaje es la panacea misma. Es mezcla meditar en una mezquita, mezcla subirse a una montaña rusa en Disney, mezcla ver la luz blanca al final del túnel que supuestamente viene después de la muerte, es psicodelia pura sin sustancias!!
Siempre hay alguien que en el camino nos viene a molestar, tratando de que la distracción nos baje del tren en la primera parada. Esto es un garrón, el esfuerzo psíquico terrible, estoy transpirada, quiero bajarme y mirar tele, algo que me relaje o me distraiga ya. Tengo cosas que hacer, cuentas que pagar, al menos depilarme y hacerme una limpieza facial….
Destinity’s Child – Glen Tarnowski
Está bien, sigamos. Hay vagones de todos los colores. Unos tienen las cosas que soñábamos de chicos: ser astronauta, ser Laura Ingalls, viajar y otras tantas cosas. Otros en cambio tienen cajones, y en esos cajones las cosas pequeñas que hacíamos en plan de supervivencia personal. No entran en la categoría de sueños, sino en la de pasatiempos. Pero esos pasatiempos que hacíamos por nosotros y por nadie más. Nada de hago esto para acompañar a fulano o a sultano. Pasatiempos propios, solitarios que en el instante mismo en que estábamos atendiéndolos nos dejaban varias sonrisas y satisfacciones en el haber.
Nuestras vidas por lo general están llenas de detalles y responsabilidades. Casi siempre los detalles son hacia el prójimo…. Y las responsabilidades también.
Entonces por qué no tomar el tren y hacer nuestras propias reglas al menos un rato al día? Una pequeña atención, un pequeño lujo, un viaje a nuestros miedos para desenfundarlos, a nuestros placeres para desnudarlos, a nuestra soledad para que al fin sea útil y no ese cuco que nos asusta tanto cuando estamos solos. Quien te dice, por ahí ese manjar de pasatiempos se convierta en un tesoro que sobreviva a nuestro propio tiempo y llegue más allá de las nubes.
En este tren todo es posible. Hasta que yo me suba y esté escribiendo en este mismo momento.
Perdón, me tengo que bajar. Hasta la próxima.
Elemental – Glen Tarnowski
Info sobre el artista in english http://paragonfinearts.com/artists/glen-tarnowski-bio.html
perro1970, vagon, tren, sueños, pasatiempos, relatos, divagar, glen, tarnowski, subrealismo
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ya no recuerdo como llegue a este blog pero hace bastante que lo leo y me parece muy lindo e interesante lo que escribis, segui asi!!!
exitoossss!!!!!
Yo como forastero en busca de la verdad, cabalgando he encontrado esta posada repleta de arte y cultura, felicidades por tus insertos me han gustado, te seguiré leyendo, saludos