Mi ángel ¿Hay vida del otro lado de los labios? – Juan Lecuona
Alvaro Castigno – Galería de Arte
Mi querido señor:
Hace rato que no le escribo. Entre algunos pormenores que he tenido este último tiempo y acontecimientos fuera de agenda ha ocurrido algo más grave aún. Me he olvidado de su rostro.
Al principio me pareció curioso, luego preocupante, ya que por más que yo cerrara fuerte mis ojos y tratara de traer su imagen hasta mí, eso era imposible. Me aparecían otros rostros conocidos a los cuales el título de señor no les cabe ni por asomo.
Sí, estoy mintiendo. Es cierto que en algún momento les he dedicado parte de mi parafernalia a esos rostros. Pero vió usted como es el tema del tiempo y la erosión. Entre la lluvia, el viento, los huracanes y en algunos casos hasta con demasiados días consecutivos soleados y sin siquiera brisa, todo se descubrió, o deslució, o destiñió. Aún no tengo la frase correcta para semejante cosa. O es que un hombre no es siempre lo que es?
Alguna vez escuchó esa frase de moda de un cantante que dice algo así como que me gustas como eres cuando estás conmigo?
Pues bien, creo que con ese matete de que alguno se convirtió en otra cosa para estar conmigo y yo colaboré adoptando casi la misma postura, pues que nos hemos quedado solos!
Mire usted, se levanta un día y de pronto ya no sabe nada de nada, ni quién era usted antes, ni quien era la persona que está ahora al lado suyo.
Sí, ya sé. Que todo cambia, que todo evoluciona, como los jeans, ya no se usan más pata de elefante. … pero a veces todo vuelve, como usted.
Realmente quiere volver? A mi me gustaría francamente que volviera, total es nuestro secreto y nadie nos ve.
La única duda que me cabe en todo esto es de qué manera volverá usted a mí y cómo estaré yo para recibirlo.
La nieve y mi victoria – Juan Lecuona
Alvaro Castigno – Galería de Arte
Si….
Si….
Estoy escuchando.
Está bien. La otra vez me fui al carajo. Lo imaginé a usted así y asá y resultó que era otra cosa. Resulta que estuve mucho tiempo tratando de dilucidar si era o no usted, o si usted seguía siendo el sonido del timbre llamando a mi casa. Oh señor! Viene usted a rescatarme en caballo? Un BMW tal vez?
No es que sea interesada, pero necesito que venga en algo potente que me lleve lejos de aquí.
Alguna vez escuchó eso de que la mujer debe ser el síntoma del hombre? En el amor si, y me pregunto yo: Usted es mi síntoma o yo soy el suyo?
“Escríbeme una carta
una carta mi amor solo una carta
que me cuente detalles de tu vida
la gente que conoces,
los sueños que te habitan
y me recuerde el llanto de nuestra despedida
una carta que diga que me extrañas
más allá de todos los sentidos
y que a pesar del tiempo
que para todos pasa
no hay tiempo entre nosotros,
ni olvido, ni distancia
escríbeme, con tinta de violetas
en un papel de amor… color ausencia
escríbeme, poniendo en cada trazo
fiebre de tu pulso
que se me vuelve abrazo
y es un abrazo tuyo
una carta mi amor, solo una carta
que me empañe los ojos de alegría
una carta que diga que me extrañas
que me quieres y que sigues siendo mía
solo mía, siempre mía
escríbeme, con tinta de violetas
en un papel de amor… color ausencia
escríbeme, poniendo en cada trazo
fiebre de tu pulso
que se me vuelve abrazo
y es un abrazo tuyo
una carta mi amor, solo una carta
que me empañe los ojos de alegría
una carta que diga que me extrañas
que me quieres y que sigues siendo mía
solo mía, siempre mía
Una carta mi amor,
una carta mi amor
una carta mi amor”.
Facundo Toro
perro1970, cartas, amor, fantasia, arte, juan, lecuona
perro1970, cartas, amor, fantasia, arte, juan, lecuona









Bueno bajo estos lindos versos puedo aportar en decir que grande es el amor y que poca es la amistad, para olvidar tan dignamente a un ser que quizás amo que quizás no pero hubo de pasar el tiempo para quererlo más. saludos de sinBalas en busca de la verdad,….