Uno de los problemas al escribir cosas auto referenciales es que uno debe remitirse al pasado, ya que el futuro, quién puede escribir del futuro? Para poder sentarme a escribir otras cosas debía amigarme con el ángel de la ilusión, que por estos días anda por otras pampas muy lejos de mi escritorio.
Confirmado: es complicado escribir sobre el futuro navegando por aguas desconocidas. Y para escribir sobre el pasado es necesario que pase la suficiente cantidad de tiempo como para que algo cause gracia.
El pasado inmediato mío era –o todavía es?- un poco convulsionado, es por eso que puse mi auto en cuarta velocidad mientras Elvis cantaba That’s All right. Oh yes!
Cinco minutos antes de Elvis, acababa de recibir un mensaje de mi ex husband diciéndome “sos la misma idiota de siempre”. Esto se sumaba a otros episodios durante la semana: mi compañera de trabajo me había mandado a mudar por decirlo de alguna manera suave, muchas explicaciones y opiniones no pedidas con un amigo terminaron en desastre y demás entredichos que lejos de evaporarse iban a mantener sus consecuencias, al menos que yo supiera nada había mejorado.






