Fuentes web
Entradas
Comentarios

Archivo de 26 febrero 2011

Fuera de órbita

Uno de los problemas al escribir cosas auto referenciales es que uno debe remitirse al pasado, ya que el futuro, quién puede escribir del futuro? Para poder sentarme a escribir otras cosas debía amigarme con el ángel de la ilusión, que por estos días anda por otras pampas muy lejos de mi escritorio.

Confirmado: es complicado escribir sobre el futuro navegando por aguas desconocidas. Y para escribir sobre el pasado es necesario que pase la suficiente cantidad de tiempo como para que algo cause gracia.

El pasado inmediato mío era –o todavía es?- un poco convulsionado, es por eso que puse mi auto en cuarta velocidad mientras Elvis cantaba That’s All right. Oh yes!

Cinco minutos antes de Elvis, acababa de recibir un mensaje de mi ex husband diciéndome “sos la misma idiota de siempre”. Esto se sumaba a otros episodios durante la semana: mi compañera de trabajo me había mandado a mudar por decirlo de alguna manera suave, muchas explicaciones y opiniones no pedidas con un amigo terminaron en desastre y demás entredichos que lejos de evaporarse iban a mantener sus consecuencias, al menos que yo supiera nada había mejorado.

Leer publicación completa »

Serena

Serena Megan Aroon Duncanson   Ella caminó por la playa y se dejó estar como siempre, cerca y lejos del horizonte, a un paso de las estrellas, tan lejos de la luna. Había emprendido dirección al oeste, tal vez porque ahí estaba la habitación del sol, esperándola para dormir apaciblemente. Se imaginó un aposento sencillo [...]

Leer publicación completa »

El tipo era un idiota. Evidencia en mano, fue a confrontar a su mujer.

Los hechos eran simples, el había puesto una cámara filmadora en la habitación, el resultado fue contundente: ella lo engañaba –seamos obvios y digamos que el acto consumado fue en la habitación matrimonial – y aparte de esto también lo defenestraba con su nuevo amante –que tal si decimos que hacía comentarios denigrantes sobre su miembro-.

La respuesta tradicional a esta situación sería algo asi como el pedido de perdón y sus derivados por parte de ella, o en tal caso fui a buscar a otro lado lo que no me dabas, siempre y cuando el tipo no viniese con revolver en mano, claro.

Pero, astuta la mujer, brindó su mejor defensa: “ésta es una invasión a mi privacidad”. La mina lejos de sentirse culpable, se victimizó al instante, trasladando el problema a su engañado marido.

Un idiota. Una habilidosa.

Leer publicación completa »

Lunes. San Valentín. Rosas rojas en mi escritorio me recordaban más al dolor de las espinas que a la pasión. Luego de dejarlas en agua, para que al menos duren un poco más que la inconstancia de mi última relación, me dispuse a ir rumbo a mi terapia del lunes.

Mientras relataba mi último fin de semana emulando a una periodista en un concurso de pesca, de pronto la conversación se fue por otros lares. Claro, todo arranca y termina con un sueño y el inconsciente –o subconsciente?- hablando por sí mismo.

La cosa, es que tanto bucear entre sueños sin sentido, me llevó a retroceder unos años atrás y a la movida del “no deber actuar”.

Leer publicación completa »

Dicen que para volver a encontrar el camino de vuelta al río, nada mejor que beber un sorbo de agua de ese mismo río todos los días. Este elixir debe ser proporcionado por otra persona, de preferencia hermano de pesca. Es la única que podría entender que en realidad no se ha perdido el camino de regreso, sino que temporalmente no se puede volver a transitar.

Leer publicación completa »

Hay veces que el azar viene de una manera que por más que lo revisemos una y otra vez no podemos entenderlo.

Mi viaje con la caña fue totalmente azaroso. Debo comentarles que no soy pescadora más que de palabras, y el entorno en el cual viví durante casi cuarenta años no podría haber estado más lejos de cualquier reel.

Lo mágico, es que uno se acerca por curiosidad a algunas cuestiones y termina atrapado y enroscado, haciendo cosas imprevisibles.

Mis primeras excursiones de pesca fueron simplemente de acompañante, con reposera, música, libro y tal vez algún anotador. Cuando terminé de sobre extasiada de hermosos atardeceres en un lago, o de leer varias novelas, me fui acercando a la cuestión por mera curiosidad y aburrimiento.

Pero antes que nada la fatídica pregunta: como un mortal puede pasar horas con los pies arraigados en el agua y mirando con la vista perdida entre el horizonte y la tanza?

Leer publicación completa »

Las relaciones humanas son complicadas, desde que el mundo es mundo, o desde que Adán y Eva vinieron a fundar esto que ahora es el gran y único árbol genealógico mundial.

Para mí personalmente, sería mucho más fácil seguir echándoles la culpa a mis progenitores, y decir que como fui hija única, no estuve en el campo de batalla previo que ayuda a forjar soldados experimentados en comunicación con el prójimo.

Mi única amiga de la infancia debe estar aún acordándose de mis crasos errores, en esto de interactuar. Bueno, en la lista le siguen por supuesto mis ex y mis amigas que sucedieron en el tiempo.

A pesar de haber nacido bicho solitario e introvertido, siempre necesite de un hombro y un oído, cuando no de un abrazo o de un beso. Y lamentablemente o no, pasé de creer que me las arreglaba sola a la dependencia del prójimo, llámese como se llame. Fui alentada por supuesto, con libros y terapeutas que dicen que en la vida, solo no se puede, que es mejor caminar de la mano con alguien, recostarse, escuchar y compartir.

Leer publicación completa »

Estoy exhausta. Debe ser mezcla de pensar con pensar. Lejos de poder instalarme en mi casa a no hacer nada, tuve que salir a tomar otros aires. Y paradójicamente tomando otros aires el tiempo no me alcanza para nada de lo que quiero hacer, que es precisamente descansar.

Tandil es definitivamente otro aire.

Las mañanas en la ciudad siempre tuvieron para mí ese sabor extra. Sola o acompañada, no me podía privar del lujo de amanecer –amanecer se entiende en este caso, como una hora cualquiera antes del mediodía- desayunando sola en un café del centro.

Hoy ir hasta el desayuno me costó más que otras veces al aparecer la pereza de tener que ir caminando. Pero con cada paso se deben haber activado algunas neuronas, porque luego de apenas tres cuadras recordé vívidamente el sueño de la noche anterior.

Leer publicación completa »

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 112 seguidores