Una cena fría y tardía. Una noche destemplada, un amanecer lluvioso, un atado de cigarrillos después y sale el sol. La música inunda mi casa. Me dan ganas nuevamente de enviar mensajes y de reunirme con la gente que me hace bien. Mis amigas, mis hijos. Mis alegrías.
Por unos días volví a ser la persona taciturna, enojada, a la espera, malhumorada que fui hace un año. Pero si yo no soy asi!!
Y allí es donde luego de quince días de revisión sobre el amor, otra vez me pregunto: el amor te hace perder la cabeza?






