Hay veces que las cosas en mi vida empiezan con un libro, con música en la cabeza, y siempre cerca del mar.
Recuerdo mis años alejada del mar como los de más sequía en mi vida. Es así, como un fin de año en el 2007, con un libro en mi mano, y con el mar a mis pies, decidí tomar uno de los rumbos más difíciles en la vida de una persona. Separarme.
Separarse trae siempre consecuencias insospechadas. Uno se separa de otra persona pero también uno comienza a acercarse a quién es verdaderamente uno.
Es un camino largo, pocas veces se puede hacer de manera fast. Cuanto más fast lo quiere hacer uno, más rápido y furioso termina todo, como en la película. Choques contra el mundo y contra uno mismo, heridas y golpes, que tardan más en cicatrizar.
Separarse muchas veces es despegarse, es tomar una bifurcación sin el otro, y la soledad -terrible al principio-, a veces se convierte en la mejor amiga en cualquier noche a principios de otoño.
Debería haber una ley que dijera que de la separación al enamoramiento no debería pasar menos de un año. En tal caso cualquier salto cuántico de una separación a otra relación de manera inmediata, puede llegar a tener consecuencias no muy deseadas.
Archivo de 31/12/11
Salute
Publicado en Algo personal, etiquetado año, apuntes, brindis, de, felicidad, fin, perro1970, personal, reflecciones, salute el diciembre 31, 2011 | 1 comentario






