Filosofando sobre la solidaridad

Ayer filosofábamos con una compañera de trabajo sobre la solidaridad y el ayudar a los demás.

Yo no hago trabajos solidarios, no he buscado el ámbito ni la ocasión. Estoy tan ocupada con mi trabajo independiente, mi casa, mi familia, si estoy gorda o cansada, que no he tenido tiempo para esas cosas. Esto suena cínico, no? Pero es la realidad de todas las personas comunes como yo, no damos a vasto con nuestras vidas, estamos reventados porque trabajamos 10 horas por día, y encima dedicar el domingo a hacer beneficencia?

No habría que esperar el domingo necesariamente, con mirar al otro y querer saber qué le pasa o si necesita algo es suficiente. Esta actitud ya nos hace solidarios?

He tenido oportunidad de hacer colaboraciones, que un afiche, que un botiquín, que una biblioteca, que un paquete de pañal una vez por mes a una señora que lo necesita, que llevar a alguien cuando se le rompe el auto, que ayudar a alguien a montar un negocio nuevo, que darle un paquete de fideos al chico que me toca timbre. Nada demasiado destacable: insisto. De estas situaciones no nacen héroes

He ayudado a personas que me demostraron ampliamente que no se lo merecían… digo por cómo actuaron después… y es aquí en donde he fallado. No en mi colaboración, sí en mi espera, también en mis actitudes luego de estos actos: personas que realmente viven están muertas en mi mente. También soy bastante imperfecta.

Volviendo a la charla con mi compañera, yo trataba de decirle que por pequeña que sea la acción, hay que hacerla.

Siempre nos vamos a encontrar con usadores, como yo les llamo. Son esas personas que te usan, total fulano me da tal o cual cosa. Y es eso lo que acobarda a mucha gente, las personas que se aprovechan.

Pero… qué pasa si con esta excusa dejamos de hacer estos pequeños actos cotidianos? Nadie está diciendo que hay que seguir ayudando al usador, pero sí al que realmente lo necesita. Por eso creo que nuestra ayuda hará agua una vez, tres veces, muchas veces, pero alguna de esas veces daremos en la tecla y estaremos ayudando a alguien que lo necesite.

Ya sé, ya sé. Yo también he escuchado esa frase. Personas que se dedican a cuidar enfermos terminales esperando que se mueran y ver si les dejaron algo, personas que no entienden nada de nada.

La ayuda debe ser genuina, cuando esperamos la retribución es allí cuando falla la cadena. Yo también he esperado la retribución, las gracias, etc, etc. Cuando no la recibes te sientes frustrado. Y la frustración nos lleva al enojo.

Es en el único caso en que concuerdo con que no esperar tiene más beneficios.

La solidaridad debe ser un camino de ida, y para muchas personas es un modo de vida. Para el resto de los mortales, como yo, es apenas un acto que se repite de vez en cuando.

Blogalaxia Tags , , , ,
Technorati Tags , , , ,

Anuncios

Un pensamiento en “Filosofando sobre la solidaridad

  1. Intentar sustituir el Amor Puro y Universal, ( originalmente implantado en nuestro instinto, que si no esta corrompida por él mismo, le guía en su conducta y en todas sus activudades, de acuerdo con los intereses de otras especies y personas), con la solidaridad que no fluye de su interior sino que a la vista y experiencia reconocida por su inteligencia, como de sus actos negativos como dañinos, exige de su parte un sacrificio y fuerza a vencer sus degenerados y malignos intenv¡ciones en lo que se ha convertido, no puede funcionar, ya que su amor corrompido que le domina es más fuerte que sus intenciones dictadas por su razón, para alcanzar un entendimiento y justo comportamiento con el resto del mundo.
    Si realmente nos interesa restablecer el perfecto y armoniosao desarrollo de nuestro mundo manifestado (flora y fauna de nuestro planeta), tendriamos que cambiar nuestra falsa exageradammente materialista “filosofía del mundo y de la vida”, y con una nueva, restablecer el justo equilibrio entre la parte espiritual e instintiva de nuestra naturaleza especial humana, el único estado cuando la Idea Subyacente, el Amor Puro y Universal inplantado también en nuestro instinto, que guía la conducta de todos los otros seres animados de nuestro planeta, recupera su única e intrínseca naturaleza, y actúa también en nuestra vida como guía en nuestra conducta y actividades, y cuando no sólo no nos cuesta nada actuar en Amor, sino que esto nos proporciona el más alto grado de felicidad.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s