Cada cuánto tiempo es recomendable sufrir alguna crisis?

Los que han tenido el privilegio de vivir algunas, saben que luego de la crisis viene la calma, la buenaventura, la dicha. No hay garantías en cuanto a la duración de esta etapa, teóricamente a mayor crisis mayor el lapso de bonanza.

En lo que estamos de acuerdo todos, es en que las crisis de ninguna manera duran for ever.

Muchas veces las vemos venir: signos, señales, obstáculos y accidentes son el antipasto al plato principal crítico.

Otras las llamamos: con comentarios del tipo “no sabés la que se viene”, a fin de año se pudre todo”, “loco: si seguís así vas a terminar mal”.

Pero volvamos a la question: cada cuánto tiempo es sano vivir una crisis?

A nivel país digamos que los períodos oscilan entre 5 y 10 años. Le podemos preguntar a Pigna (el historiador/escritor) que seguro tiene los datos posta, pero debe ser una cosa así.

Una sacudida cada diez años nos recuerda que no todo es plata en la vida, que es bueno empezar de nuevo (aquí o en otro país, depende la garra que uno tenga), que somos capaces de trabajar casi de cualquier cosa y que estamos aptos hasta para inventar trabajos que no existen en otros puntos del planeta.

En el matrimonio seguro que las crisis son más frecuentes, siempre y cuando no sea un matrimonio por interés, en cuyo caso las crisis existen pero de cada miembro de la pareja con sus respectivos amantes o sus soledades.

Las crisis matrimoniales nos hacen sentir como los dioses: primero el corazón salta de alegría imaginando lo bueno que sería estar separados, sacudir con gente desconocida y volver a hacer cosas impensadas hasta entonces.

Luego, si hay tiempo para recapacitar y la relación lo vale, llegan una serie de sentimientos de reconciliación, los cuales nacen tibiamente y se arrastran hasta convertirse en sentimientos más fuertes: aquí es cuando decimos que hemos llegado al amor maduro, ese que pocas personas en el universo conocen.

Las crisis existenciales son más complicadas, esas pueden darse cada año, por mes o varias veces al día. No hay frecuencia estipulada, aunque algunos parámetros psicológicos no recomiendan tantos altibajos en períodos cortos. Mejor son crisis espaciadas y duraderas que cortas y periódicas.

Estas crisis se localizan preferentemente en el pecho o en las vías respiratorias, nos hacen marear, nos hacen doler, nos pinchan y hasta vemos círculos de colores si cerramos mucho los ojos.

Empezamos a plantearnos qué hacemos en esta vida, por qué nacemos, por qué morimos.

Podemos tomar resoluciones diversas: desde elegir el cementerio parque donde queremos que nos recuerden hasta tener un retroceso de tipo estético: tengo cuarenta pero hice la dieta antiage, peso 58 y me veo más joven que mi hija…

En fin, hacemos lo que podemos.

Blogalaxia Tags , , ,
Technorati Tags , , ,

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s