En el nombre del padre

 

José Saramago nos invita a despertar nuestra conciencia en cada obra suya.

En este caso, In nomine Dei, nos lleva a torturas y matanzas del siglo XVI. La lejanía en la línea del tiempo en realidad no existe, más que nada por la no interrupción de métodos de tortura, guerras, violencia, intolerancia… En fin, nada ha cambiado.

Si bien la nota del diario El País acentúa en esa línea el atentado de las Torres Gemelas -como una inflexión en el tiempo a partir de la cual estos actos se han acentuado- personalmente no coincido con esa postura. Es obvio que estos hechos recientes de la historia no terminan de cicatrizar, y evidentemente sí hay un crecimiento y un perfeccionamiento de la tortura, pero antes de las Torres Gemelas, tuvimos suficientes episodios que le han dado continuidad a los mismos.

 

14-muenster-kaefige.jpg

 

Tres Jaulas que en 1535 fueron usadas para mostrar los cuerpos de Jan van Leiden y otros líderes de la rebelión de Münster, ellos promovian la poligamía y renunciar a toda propiedad.

 

Dice el diario El País

José Saramago escribió In nomine Dei en 1993, cuando aún el mundo no se había enfrentado al horror del atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York ni a todas las crueldades que le han seguido. La obra es un bello alegato contra la intolerancia, contra el fanatismo que siempre ha existido, y su puesta en escena está ahora más justificada que cuando el Nobel la concibió.

In nomine Dei se basa en un hecho real: la gran matanza que protagonizaron en el siglo XVI los habitantes del pueblo alemán de Münster. La rivalidad entre protestantes y católicos hizo que sus 14.000 vecinos se mataran entre sí hasta que sólo quedaron 2.000.

“No hemos mejorado nada, incluso al revés, hemos refinado los métodos y la tortura se ha vuelto una ciencia exacta”, dijo Saramago el pasado lunes en Lanzarote, donde se presentó el espectáculo, porque la salud del escritor no le permitió viajar a Sevilla. El estreno absoluto de esta obra, con una representación sólo por invitación a la que asistieron gentes de la escena y la política andaluza, estuvo ayer precedido por las palabras de Saramago.

“El infierno está aquí, y mientras no nos convenzamos de que el infierno está aquí, vamos a sufrir muchísimos disgustos”.

muensterhistorischesrathaus80.jpg

 

Breve reseña histórica:

La ciudad de Münster fue fundada en 793.

Nació como un pequeño monasterio situado cerca de un poblado sajón.

Gracias a su privilegiada situación, creció rápidamente y ya en 803 se inició la construcción de la catedral y se nombró el primer obispo.

En 1534, los anabaptistas se hicieron con el control de la ciudad durante la llamada “Rebelión de Münster”.

Muchos ciudadanos se unieron a sus ideas y las adoptaron libremente.

Al final de febrero de dicho año, Jan Matthys llegó a Münster predicando la abolición de la moneda, la igualdad entre hombres, la comunalización de los bienes…, en definitiva una especie de comunismo cristiano.

Mientras que algunos miles de habitantes de Münster abandonaron la ciudad debido a la instauración de este nuevo gobierno teocrático, otros tantos procedentes de toda Europa llegaron a la ciudad. Münster se convirtió en una de las fortalezas de los anabaptistas con Jan Matthys como líder.

Mientras tanto el obispo de Münster había reunido un ejército en las afueras de la ciudad e inició el asedio. Tras la muerte de Matthys durante un ataque de las tropas del obispo, el poder pasó a un joven sastre llamado Jan van Leiden.

Nada más tomar el poder, él mismo se coronó rey del “Reino Anabaptista de Münster”. Van Leiden introdujo una serie de reformas, todas las cuales justificaba como revelaciones del “Padre Celestial”.

Entre otras normas introdujo la poligamia. Esta ley se convirtió en un deber; y aquellos que no la acataban, eran decapitados o encarcelados. Cuando una de las dieciséis concubinas de van Leiden se atrevió a criticarle y denunciar la lujosa vida que su marido llevaba, frente a la pobreza de la población, el propio van Leiden la decapitó públicamente y tras ello danzó y cantó alrededor de su cadáver.

Todas estas acciones causaron la desmoralización de los habitantes de la ciudad, además de la escasez de alimentos. Tras 16 meses de asedio, las tropas del obispo lograron entrar finalmente en la ciudad gracias a la traición. Los líderes anabaptistas fueron ajusticiados y sus cadáveres colgados en jaulas en la torre de la iglesia de San Lamberto.

Actualmente las jaulas siguen colgando de la iglesia, pero hace tiempo que los cadáveres fueron sacados. (Wikipedia)

 

 

Blogalaxia Tags , , , , , , , , , , , ,
Technorati Tags , , , , , , , , , , , ,

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s