El vestido de novia

Traje de novia de Jessamine – Keith Carter

Miré la foto. Allí estábamos, un grupo de muchachos en pleno viaje de egresados de secundario. Una chica rubia y de rulos en el medio estaba con cara de póker, velo blanco y vestida de novia. Es una foto de esas antiguas, en donde uno se pone esas prendas que te atan con unas cintas por detrás cuando debajo todavía tiene puestos los jeans y las remeras garabateadas. La foto, como típica foto de secundario, está firmada por todos los integrantes.

Ese día éramos dos chicas buscando el vestido de novia. Pero creo que había un solo velo y yo ya lo tenía puesto junto con el vestido. Mi querida compañera -muy generosa por cierto- dejó un hermoso recordatorio detrás que reza: “Que sea la primera y la última vez”, cosas de adolescentes que le dicen….

Y también al ladito nomás una maldición: “Casamiento de la rusa por primera y última vez” firmado por un amigo de aquel entonces que hoy viaja por el mundo en misión católica humanitaria.

Hay un poco de verdad en la frase: fue la única vez que me vestí de novia. Casarse lo que se dice casarse? Espero que sea mentira eso de no hay dos sin tres.

Aunque debo reconocer que tuve mi pasada fugaz por la iglesia. En el afán por complacer a Dios y sus representantes terrenales me casé unos días antes de bautizar a mi hija. Nada ceremonioso, creo que éramos el párroco y nosotros, apurados antes de ir a trabajar en jeans y zapatillas. Definitivamente ante Dios estoy casada para toda la vida con un señor que hace 15 años no veo, se acordará del acuerdo que tenemos? Casi que espero que no….

Fashion-era.com – Boda 1961

Dentro de tantos cuentos que hemos escuchado de niñas -a parte del sapo que se convierte en príncipe-, están los que terminan felices, con vestido blanco, volados por doquier, tules, miriñaques, flores y la mar en coche. No quiero desmerecer a las mujeres que sueñan con vestirse de blanco y que sabiamente no sospechan que su final feliz termina exactamente ese día cuando bajaron los escalones de la iglesia (sic).

Se imaginan cuántas guerras soportaría el vestido de novia si tuviese que ser utilizado cual uniforme durante lo que dure el casamiento?

Primero le faltarían algunos botones o se rompería el cierre. Sería conveniente alguno con abrojo, porque los primeros meses no quedará lugar de la casa sin explorar amándose, -por más que me digan que ya lo hicieron durante los años de noviazgo-. Salvo que fuera un matrimonio por conveniencia, muy aséptico o bien organizado.

Luego, no habría delantal que cubriera todas las manchas que traen aparejados los chicos, la comida y demás tareas, para que enumerarlas aquí….

Con suerte algún vestigio quedaría del traje de novia, con sus consecuentes modificaciones si tomamos en cuenta lo elástico que puede ser el cuerpo de una mujer casada. Nunca miraron un álbum familiar? “Ahora si que te ves bárbara!”

En fin, el sueño de vestirse de novia para algunas mujeres resulta solo eso, un sueño extraído de los cuentos de hadas que escuchábamos de chicos. El amor? El amor no se viste de blanco, ni lleva libreta. El amor se ve reflejado en los ojos del amado, en sus gestos, la reciprocidad con la que se cuidan y acompañan. Es un contrato que se firma en el corazón y se renueva con los sentimientos.

Fashion-era.com – Boda 1910

Blogalaxia Tags , , , ,
Technorati Tags , , , ,

Anuncios

2 pensamientos en “El vestido de novia

  1. Creo que es muy triste arrancar la ilusión que tiene toda mujer de casarse con vestido de novia, que triste persona aquélla que no tiene sueños, y más triste cuándo le quita los sueños a los demás, por lo demás, es cierto ese día es único y cuando baja de la escalinata encuentra un mundo dificil, pero si hay amor el sacrificio se asume como parte de la vida. Lamento que haya personas resentidas que debido a que no tuvieron la dicha de casarse por Iglesia lastimen la sensibilidad de aquéllas mujeres que están ilusionadas con uno de los días más importantes de su vida. Quiera Dios que los cuentos de hadas nunca terminen, ni los de príncipe azul y cenicienta, ni aquéllos en que el príncipe se casa con su princesa y son muy felices, porque el día que ello ocurra, ya no tendrá sentido seguir viviendo. Un saludo. Cordialmente.Walter.

    Me gusta

  2. En estos tiempos es tan dificil alcanzar tus suenos de casarse…hoy en dia los hombres ya no quieren compromisos y es tan frustrante que una suena con el dia en qe el te pida matrimonio sin una forzarlos o insinuarselo.porque?porque tiene una que estar empujandolod a que tomen esa decision.Amo a mi novio pero creo que el aun no esta listo despues de dos anos de noviazgo,que tristeza que una tenga que estar siempre esperanzada a algo que ellos poco a poco destruyen..que diera yo por mi vestido de novia,aveces me voy a la cama sonando despierta de como seria mi boda.pero eso solo queda en eso en suenos…

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s