El amor prohibido en tiempos de Rosas

“Camila mía: acabo de saber que morirás conmigo. Ya que no hemos podido vivir en la Tierra unidos, nos uniremos en el cielo ante Dios. Te abraza, tu Gutiérrez”


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Escena “Camila” por María Luisa Bemberg

Noche dramática la de ayer. Empezó a la tarde. Tarde de cine. Dramón. The Reader. Mientras me preguntaba quién había escrito semejante argumento tan rebuscado –dicen que el libro está mejor que la película, seguro que esa persona leyó el libro y después fue al cine- me dispuse a terminar mi domingo con algo un poco más liviano. Llegué a casa, por inercia prendí compu, cocina, televisor. La principal coincidencia se dio entre la computadora y el televisor. Lo otro no eran más que fideos moñitos en una cacerola. Camila me llamaba desde ambos lados, me rodeó y terminé rendida ante su recuerdo y su historia. No pude evitar deleitarme con la película, orgullo del cine nacional. Ni tampoco con la nota de La Nación escrita por Lucía Gálvez, Escritora, licenciada en historia.

Catorce años arañaba yo cuando se estrenó la película argentina Camila. Quedé impactada, porque el amor prohibido siempre impacta. El argumento, que se basa en una historia verídica,  es lo que nos termina de desgarrar. El desenlace de la historia, una especie control y escarmiento sobre los futuros manejos morales de la sociedad de ese momento, son los que inmortalizan ese amor. Prohibido o no, moral o no, para esa o esta época, ya es tarde para subsanar los errores del pasado. Como en cualquier historia podemos preguntarnos que hubiese ocurrido de obtener un perdón o un renunciamiento y poder seguir una vida normal de pareja entre una casi mujer de alta sociedad y un ex sacerdote.  No quiero pecar de ingenua. Quedémonos con la idea de ese amor eterno y sacrificado. Al final de cuentas lo fácil muchas veces resulta prescindible…

“Por fin estamos a salvo

–Uladislao y Camila—

Ya nada pueden hacernos:

tú dormido, y yo dormida.

Me perdí entre madreselvas

y me hallé entre margaritas,

y aquí me tiendo de nuevo,

mi muerte junto a tu vida”


Miguel Alfredo Olivera. Camila O’Gorman: Una tragedia argentina

www.Telondefondo.org


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Susú Pecoraro –  Imanol Arias

El descargo de Juan Manuel de Rosas

“Ninguna persona me aconsejó la ejecución del cura Gutiérrez y de Camila 0’Gorman; ni persona alguna me habló ni escribió en su favor. Por el contrario, todas las primeras personas del clero me hablaron o escribieron sobre ese atrevido crimen y la urgente necesidad de un ejemplar castigo para prevenir otros escándalos semejantes o parecidos.

“Yo creía lo mismo. Y siendo mía la responsabilidad ordené la ejecución. Durante presidí el Gobierno de Buenos Aires, encargado de las Relaciones Exteriores de la Confederación Argentina, con la suma del poder por la ley, goberné según mi conciencia. Soy, pues, el único responsable de todos mis actos, de mis hechos buenos como de los malos, de mis errores y de mis aciertos.

“Las circunstancias durante los años de mi administración fueron siempre extraordinarias, y no es justo que durante ellas se me juzgue como en tiempos tranquilos y serenos.”

http://www.biblioteca.clarin.com/pbda/ensayo/rozas/b-372665.htm


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Camila O’Gorman (1828-1848) Leon Pallière

“Soy la que fuga siempre con su amante.

La que besa seguida por los pájaros.

Largo camino hicimos, largo viaje ciego,

cabalgamos en el viento, en la lluvia,

a través de los campos, siempre perseguidos

largo viaje ciego.

Nos bañamos desnudos en un río,

largo viaje ciego

en la corriente del destino,

largo viaje ciego,

el cielo nos acechaba, a través del desierto,

en la noche, a caballo, en el sol, a caballo,

largo y ansioso viaje,

ahora sigue el barco,

un día llegaremos”

Camila

“Quién eres tu??

cuya voz retumba en mi corazón

como el océano.

Soy la bendita pasión de la vida

el cielo animal de mi cuerpo

Soy el que fuga siempre

con su amante”.

Ladislao


“Soy el resplandor de la luna

cuando ilumina a los amantes

el susurro de la hierba

pero el amor absuelve

aunque la dicha se paga con la muerte”.

Camila

Extractos OPERA “CAMILA”

de Rolando Mañanes, sobre textos de Enrique Molina

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Escena “Camila” por María Luisa Bemberg

“Camila comenzó a sentir algo nuevo, completamente nuevo y desconocido. Cuando escuchaba sus sermones en la iglesia, su voz decía más que las palabras que pronunciaba, y mientras se dirigía a toda la concurrencia era ella la que recibía la mirada de sus pupilas ardientes y sentía que un licor la incendiaba por dentro.

Una vez más se imponía el misterio del amor entre dos seres. Tampoco él podía acallarlo. ¡Camila! Su presencia transformaba el oscuro recinto del templo en un lugar paradisíaco. Desde que hacía su aparición, sentándose con gracia en la alfombra extendida por su sirviente, sólo podía dirigirse a ella. Nunca había sentido algo así por nadie.

Aumentaron sus conversaciones y paseos. Ella tenía muchas dudas respecto de la religión y él trataba de aclarárselas, aunque las suyas iban creciendo a medida que pasaban los días.

¿En qué se basaba su vocación? ¿A quién debía fidelidad? ¿Era Dios como se lo habían enseñado? ¿Quién podía arrogarse el derecho de conocer sus deseos? ¿No era El responsable de esa atracción irresistible entre ellos? Cuando les resultó imposible ignorar ante sí mismos que se querían, él la tranquilizó convenciéndola de que aquello no era un crimen. Reconocía haberse equivocado al seguir la carrera sacerdotal, pero consideraba que, por las circunstancias, sus votos eran nulos. Y si la sociedad no permitía que la hiciera su esposa ante el mundo, el la haría suya ante Dios. Querían cumplir su voluntad, vivir juntos y multiplicarse como la pareja primigenia. El había cometido un error, pero ante todo era un hombre creado a imagen y semejanza de Dios, con inteligencia y libertad para arrepentirse de su decisión equivocada y empezar una nueva vida junto al ser querido que Dios había puesto en su camino. Todo desaparecía ante la imperiosa necesidad de vivir juntos. Dejarlo todo para tenerlo todo. Nada podía existir superior a esto.”

Extracto nota Lucía Gálvez en La Nación. Les recomiendo accedan al sitio para leerla completa.


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