De dragón a perro, y el perro al piso

La frase del momento.

No es que llegas abajo y luego te resta subir: “Bienaventurados los que están en el fondo del pozo porque de ahí en adelante sólo cabe ir mejorando”.  Sino que casualmente bajamos porque estamos muy arriba: “Bienaventurados los que alcancen la cima porque será cuesta abajo el resto del camino”. (J.M.Serrat)

Vuela bien alto que es posible que te borren de un plumazo. Dicen que a algunos animales mitológicos se les da por pavonearse.  Al dragón por ejemplo, con tanto fuego y alas para volar. Pero bueno, tiene sus elementos firmes para estar engreído, no existe más allá de las leyendas, hecha fuego, vuela y encima algunos en particular son multicolores o hablan con la voz de Sean Connery  -el olvidable dragón de la película “Corazón de Dragón” valga la redundancia.

Pero uno es un perro, o un humano casi perro. Y no da para andar haciendo vuelos sin parapentes, subir a la nube de la felicidad irreal absoluta para que luego el avión que viene con la Bin realidad Laden nos lleve por delante y terminemos en el suelo, sin paracaídas y con muchas heridas, y lo peor de todo es que vivos y con alguien que se agacha y nos dice: ahora a renacer como el Ave Fénix.

Pero en fin, para eso están los amigos, que dulcemente nos cobijan y cuando volvemos a querer remontar vuelo nos cagan a pedo no tan cariñosamente,  siempre con toda la razón del mundo.

Sadness by Pierre Poulin

Seguir leyendo

Anuncios

Sobre cosas deseadas, fracasos y decisiones

Hyacinths And Wine – Karen Stene

Qué es fracaso? Acaso no insistir? No tener oportunidades? No buscarlas? No tomar las decisiones acertadas? No tomar decisiones?

Tal vez lo más acertado que escuché sobre el fracaso y las decisiones últimamente es que al primero hay que atravesarlo y a las otras hay que tomarlas, con el riesgo consecuente de fracasar nuevamente. Prueba y error. Quién no estuvo en esa encrucijada en algún momento? Un muerto tal vez, ese que encerramos cuando los días se nos borran de nuestras mentes, cuando estamos paralizados porque el mundo no se mueve…. Cuando en realidad no nos movemos nosotros.

Prueba y error. Es insistir en lo que a veces parece que no nos conviene y el tiempo determina que efectivamente no nos conviene… o si, con algunos cambios por aquí y por allá realmente nos convino, porque el camino entoscado siempre es el más difícil y lleno de pozos.

Prueba y error. Predicciones sobre posibles futuros fracasos y propios errores. Predicciones sobre posibles futuros inertes, o no.

Prueba y error. Utilizando otras herramientas podremos llegar o no, tan solo depende de uno y de despabilar a ese muerto que muchas veces pregona por sobrevivir dentro nuestro.

Seguir leyendo

Rechazo

“En silencio

Así, calladamente

sin grandes estridencias

dejaré de quererte

casi sin darte cuenta.

Dejaré de sentirme

muñeca, entre tus brazos,

dejaré de temblar

por tus caricias nuevas.

Y así… pausadamente

como llega la noche

aún estando a tu lado

comenzaré a estar muerta.”

Carmen Sanchez Ibañez



Roxie – Charles Dwyer

Abrí los ojos, por dos segundos tuve la sensación de que estaba todo bien. Lo primero que ví fue su nombre  dibujado sobre el cielorrasos. Estoy bien me dije.

Di media vuelta y el espacio de la cama me hizo ver  la realidad. Nada estaba bien. Las sábanas ásperas no hacían más que terminar de abrir las heridas de mi piel. Quise volver a dormirme.

Tal vez en sueños estaría protegida de la triste realidad del abandono y el rechazo.

Abandonado. Rechazado. Hacer – o pensar-  que uno hace las cosas bien para ser aún más rechazado. Más se avanza,  más lejos queda la meta.

Inmovilidad marcó la runa cuando la tiré sobre el lienzo blanco, paciencia, días, meses, no actuar.

Pero el rechazo es como un boomerang, vuelve y para pegarle a uno, una y otra vez en las fibras más ondas del ser y de su historia.

El rechazo o un eco que se repite indefinidamente.

El rechazo o un escudo que no basta como defensa.

Sin defensa se aprende a cerrar las persianas, a desconfiar, a revisar una y otra vez donde estuvo el error de lo dicho, hecho, actuado.

Se construye una estructura tan fuerte y maciza que prohíbe todo tipo de interferencias humanas.

Aprendemos a vivir de un modo “seguro”, nada nos descoloca ni nos conmueve.

Paredes  lisas y despojadas, indumentaria prolijamente clasificada para puras ocasiones climáticas, ruidos apenas audibles, inexistencia de sobresaltos o deshoras.

Hay gestos que son imborrables, el primer rechazo, ese que tuve al nacer.

Seguir leyendo

Abandono

Acrylic on Canvas – Vladan

Te mentí.

No es la primera vez que me dejan. Dije que yo los había dejado a todos y no es cierto.

Guau, que si yo fuera que, una máquina recicladora de hombres.

Esta es la segunda vez que me abandonan. Pero acaso puede uno ser abandonado? Permitámonos esta palabra por unos segundos. Tal vez no haya sido abandonada sino yo misma me haya retirado, posiblemente hice todo mal y no leí el manual de instrucciones que habla de no pertenecer, no abandonarse, no usurpar. Reviso cuántas veces me puse el traje de Napoleón intentando conquistar cada una de tus zonas. Reviso mis actos fallidos y mis palabras sin pensar o tal vez demasiado pensadas. La distancia extensa, la cercanía agobiante, los límites marcados por arroyos caudalosos en algunas épocas y polvorientos en otras.

Esa maldita costumbre de analizarlo todo cuando puede ser una sola la respuesta, esa costumbre de buscar hilos conductores que no conducen a nada porque la vida es más simple, es un no, y a veces, las menos es un sí.

Esa maldita costumbre de organizarlo todo, horarios, salidas, compras, indumentaria, orden, estructuras, cimientos de arena que se desploman.

No es la primera vez que me dejan, y creo que en ambas ocasiones sufrí como a quien se le descose la costura de la piel que recubre el cuerpo, esperé tardes enteras un llamado, dormí más de la cuenta, fumé hasta que me harté, dejé de comer hasta que me descompuse de no tener nada en el estómago. Mi nuevo look eran las ojeras, la piel pálida y la espalda desgarbada, la ropa como trapos tirada sobre los hombros y el desconsuelo marcando el destino laboral. Un día, cuatro días, una semana, tres semanas….

Y de pronto uno dice basta de tango….

Dejé de revisar mis propias actitudes y puse un poco de peso del otro lado… casi todo el peso, eso me alivió un poco. El enojo me alivió, y desenojarme aún más.

La primera vez me miré en el espejo y me teñí de rubia platino, creí ser otra unos días y todo transcurrió como si nada. Hoy no habrá cambio de look, me gusta la mujer que llegué a ser después de este amor ahogado.

Y sí, no es la primera vez que me dejan, pero duele más que la primera….

Teresa Magel – Z. Orchid Infusion

Yo puse el esfuerzo

y ella la desgana,

yo el hondo silencio

y ella la palabra,

yo senda y camino

y ella la distancia,

yo puse los ojos

y ella la mirada.

Quise entre mis manos

retener el agua

y sobre la arena

levanté mi casa.

Me quedé sin manos,

me quedé sin casa

fui raíz oscura

y ella tronco y rama.

Para que la cuenta

del amor sumara

ella puso el cuerpo

yo el cuerpo y el alma.

Era toda viento

yo todo montaña,

yo pura resina

y ella pura llama.

Una noche oscura

se fue de mi casa,

cegaron mis ojos

para no mirarla,

para no seguirla

cerré las ventanas,

clausuré las puertas

para no llamarla.

Puse rosas negras

sobre nuestra cama,

sobre su memoria,

puse rosas blancas.

Y a la luz difusa

de la madrugada

me quité la vida

para no matarla.

Yo lo puse todo,

vida cuerpo y alma

ella, Dios lo sabe,

nunca puso nada.

Amor desolado – Letra:  José Dicenta Sánchez

Blogalaxia Tags , , , , ,
Technorati Tags , , , , ,

P.D.: que más lacrimógeno que un tango? Y de abandonos no encontré otro mejor…. Sugieran.

Esa maldita costumbre

La mujer es un animal y muy venenoso, bueno eso es lo que me pareció a mí luego de sentirme acorralada por dos o tres especies  de la que estoy hablando.

En quince días y en varias charlas –de verano con cerveza de por medio y el maldito reloj que dice hay tiempo de sobra para hablar- se han extraído varias conclusiones sobre esta especie: o que es el ser más inteligente, o que es un ser superior, una pobre sacrificada, o que es una víbora, un ser trepador y cómodo, y otros términos que no acostumbro a poner en mis casi escritos.

No voy a hacer lo que otras veces, que a fuerza de nombrar tolerancia y respeto termino siendo intolerante con la intolerancia. O si?

Tal vez es esa maldita costumbre de querer encasillarlo todo. La mujer por un lado y el hombre por el otro, olvidando que hay más que una mera cuestión de género. La esencia de la persona –dejemos el alma para otras cuestiones mas románticas- se desarrolla de igual manera seas de un genero o tengas las  características opuestas como tendencia. Y que es eso de que las mujeres somos todas iguales o los hombres todos iguales? Las mujeres unas chusmas y manipuladoras? Los hombres unos cómodos y mentirosos?

De tanto hablar sobre feminidad en mi propia terapia reconozco que hay síntomas que describen un comportamiento femenino y otros uno masculino, como las obsesiones, las histerias, el dejarse cuidar, la practicidad y otras cosas que encontraran más claras en los planetas Marte y Venus.

Pero insisto en la esencia, el aroma, el código que tenemos dentro que no nos hace ni tan buenos ni tan malos pero que nos define como personas. La misma vida con los mismos acontecimientos y capítulos puede ser vivida soberbiamente o tristemente sin importar género, solamente importando el color de fondo y la prestancia de cada uno.

Es así como termine en una charla de mujeres, tratando de hacer telepatía al grupo de hombres donde estaba el responsable de que yo estuviera sentada allí para que me rescatara. De más está decir que para cuando llego yo estaba agotada, uff!

Seguir leyendo