Otro miércoles

Stephan Christoph Early Light

 

Me vestí liviana hoy. Diciembre es abrazador, no solo por la temperatura, las fiestas que parecen alterar a todo el mundo, las despedidas, la promesa de sol de enero. Quise salir liviana y etérea, pero a veces es imposible no cargar con la mochila a cuestas. Si las cosas fueran más fáciles!

Me encontré haciendo lo que mejor me sale, escuchar. Así fue como de buenas a primeras estaba con una mujer abrazándome y contándome sus penas. Como en una comedia negra me pregunte por qué a mí, yo la inestable, la peor de todas, la corta y poco social, abrazando a una mujer que no es mi madre ni amiga. Comprendí que el alma tiene esas cosas, y que es la única que sale desnuda a la calle cualquier miércoles de diciembre. Di lo mejor de mí y fue auténtica en el abrazo, porque si bien algunas  veces que golpee la puerta no me atendieron, si otras pedí mucho, si otras quité y me equivoqué, siempre encontré una ayuda.

El día estaba siendo muy generoso conmigo. O yo estaba haciendo que el día fuera generoso conmigo?  Lo cierto es que el alma necesita de mimos ante tanto cascoteo innecesario que a veces uno se permite con actitudes masoquistas. Así fue que la tarde continuó con otros momentos emotivos. Sería que por fin la cebolla se estaba desprendiendo de sus pieles superficiales? Recordé inmediatamente a una amiga que dice que lo bueno está por llegar, y si ya llegó?

Si fines de diciembre nos invita a dejar lo viejo para dar paso a lo nuevo, a hacer lugar, a ventilar los placares, a renovar alguna prenda si es que nos da el bolsillo, a ordenar la biblioteca, y a proponerse firmemente objetivos para el nuevo año, me dije que este diciembre me estaba brindando más de lo que podía pedir, por fin no tenía que esperar a Enero!

Recordé mis suplicas, lamentos y quejas de algunos meses anteriores, pero también el esfuerzo para recuperar a mi niña que llevo dentro, esa que hace mas de 30 años tenía sueños disparatados.

Amigos, ojo con lo que desean, porque se cumple.

Feliz diciembre!

P:D:: Tal vez este tema no sea el más acertado para el post, -por mas debilidad que sienta yo por Aute- o tal vez si porque es la otra cara de la moneda, tal vez ir a la deriva, carecer de fe y alejarse del mar sea más de lo mismo: resignarse a soñar.

 

 

 

Stephan Christoph Wishful Thoughts

 

Emboscado en las entrañas de una travesía
de cien mil desiertos que no admiten vuelta atrás,
siento que el camino que he quemado cada día
me conduce, cuando acaba, a otro desierto más.

Pero sigo andando en busca de algún espejismo
por si alguna vez alguno de ellos es el mar,
los hallados hasta ahora sólo han sido abismos
por los que caí por no adorar ningún altar.

Perdido el norte,
el este, el oeste y el sur…
qué pretenden con tantas hambrunas
y pestes y guerras y muertes en serie,
si todos estamos al albur
de la intemperie.

Y así voy sorteando tumbas son el santo y seña,
huérfano de estrellas que me indiquen algún sol,
pero ya no hay luz, ni fuego, ni siquiera leña,
ni la noche melancólica del girasol.

Y aunque sé que ya no existen mapas inocentes
voy a la deriva como va mi poca fe
en creer que puedo huir de la Hidra Inteligente,
ese Pandemónium del Poder que nadie ve.

Intemperie – Luis Eduardo Aute

 

 

Blogalaxia Tags , , , , ,
Technorati Tags , , , , ,

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s