Digavando por los errores

Fields of Green I Robert Holman

 

Las relaciones humanas son complicadas, desde que el mundo es mundo, o desde que Adán y Eva vinieron a fundar esto que ahora es el gran y único árbol genealógico mundial.

Para mí personalmente, sería mucho más fácil seguir echándoles la culpa a mis progenitores, y decir que como fui hija única, no estuve en el campo de batalla previo que ayuda a forjar soldados experimentados en comunicación con el prójimo.

Mi única amiga de la infancia debe estar aún acordándose de mis crasos errores, en esto de interactuar. Bueno, en la lista le siguen por supuesto mis ex y mis amigas que sucedieron en el tiempo.

A pesar de haber nacido bicho solitario e introvertido, siempre necesite de un hombro y un oído, cuando no de un abrazo o de un beso. Y lamentablemente o no, pasé de creer que me las arreglaba sola a la dependencia del prójimo, llámese como se llame. Fui alentada por supuesto, con libros y terapeutas que dicen que en la vida, solo no se puede, que es mejor caminar de la mano con alguien, recostarse, escuchar y compartir.

La historia tiene finales felices y no tantos. He aprendido que si bien uno se equivoca, también repara en los errores de los demás, juzga y se mete demasiado. También en el ínterin, aprendí que cuando uno piensa que nadie repara en uno, en realidad hay mucha gente reparando en uno.

Que cuando al otro le molesta algo y mucho es porque esos mismos defectos son los que más le molestan de sí mismos.

Que uno va donde quiere escuchar las cosas, que cuando escucha cosas no gratas sobre uno mismo y que provienen de un par se desmoraliza. Que esas mismas cosas desmoralizantes en cualquier otra oportunidad pueden subir mucho el ánimo porque las energías de ese día fueron totalmente distintas.

Que no todos los días las energías son las mismas, que no siempre prevalece el respeto, y que si pensamos mucho en que no somos egoístas con nuestras actitudes, lo más probable es que sí lo estemos siendo.

Pero volviendo en el tiempo, ha recorrido un largo camino de errores, pruebas, amistades, distanciamientos, vueltas y más errores. Y, quieren que les diga algo? Casi tiro la toalla en esto. Si no me equivoco apreciando mal a la persona que tengo al lado, me equivoco con mis actitudes o me dejo embrollar por alguien o prejuzgo.

La primera reacción, lejos de prevalecer el orgullo, es la de fracaso por no haber podido hacer las cosas de mejor manera. El fracaso tiene en mi regla un valor de diez, y cuando es detectado por alguna persona allegada a mí, definitivamente la escala no alcanza para medirlo.

 

Golden Bayou Robert Holman

Nunca aprendí a navegar por el mundo sin que no me importara lo que piensan de mí, aunque a simple vista se puede acotar que sí.  Mientras el diván dice que pueda estar buscando constantemente la aprobación de los demás, mi alma a veces se repliega, deseando ser un alma solitaria que no tenga que lidiar con nadie más que con ella.

Y ocurre de la siguiente manera. Error igual a introspección, error igual a exigencia, error igual a esta vez lo tengo que hacer bien y sin ayuda. Error igual no tengo que molestar a nadie.

La carga de haber pedido ayuda y no haber correspondido uno a las expectativas es tan grande que puede derrumbar cualquier edificio de Puerto Madero. Y si no pregunten a un arquitecto.

Tal vez la parte más cómica de mí misma es cuando adorno algunas situaciones haciéndolas parecer casi cómicas. He aprendido a relatarlas así para que lastimen menos. Pero hay veces en que tal cosa, como hoy, es imposible de sostener. Entonces estoy a un paso de decir, qué más da! Tiro todo por la borda y vuelvo a ser la persona solitaria y pseudo segura que no tiene que lidiar en diferencias con nadie porque sencillamente no las tolera.

Si ayer tenía argumentos firmes para sostener cualquier intercambio, pues hoy no los tengo. Y tal vez no quiera tenerlos más. Tal vez necesite escuchar la palabra perdón, no de otros labios, sino de los míos propios.

Qué curioso, hoy por la mañana tenía que elegir cartas con varios atributos. Elegí libertad y apertura, cuando tendría que haber elegido seguramente esa última: perdón. Porque les puedo asegurar que no hay juez más duro sobre la tierra para mí que yo misma.

Y si, hay momentos para replegarse, otros para hablar, hay momentos en que seleccionar lo que se escucha no es una opción, y hay momentos en los que como hoy sencillamente quiero desaparecer del planeta. Y hay momentos para plasmar todo en un blog.

 

Muy personal? Es lo que hay. Y después me quejo de los realities!!

Distant Light I Robert Holman

P.D.: a aquellas personas que no escriben y les cuesta expresarse, pues les recomiendo ampliamente que lo hagan, es mucho mejor que cualquier intercambio de palabras que vayan a tener por nimiedades.

 

 

 

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Un pensamiento en “Digavando por los errores

  1. poder ver los errores, reconocerlos, y hacerse cargo..no es poca cosa..y además transmitirlos por medio de la escritura…y la vida de cada uno es un reality…lo importatne es saberlo…y vivir con eso..y tratar de modificarlo..no??

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