Eso que llaman estar enamorados… de vez en cuando funciona

Secret de Coeur – Rob Hefferan

Mi querido amor:

Creo que ya son varias las cartas que tengo en mi poder -escritas de puño y letra- y sin enviarte. Se suman y suman a esta colección de cartas no enviadas, cartas no correspondidas y no leídas. Mis promesas de olvidarte quedan en la nada, son como embarcaciones de papel que poco a poco se van humedeciendo, imposible resistirse.

He pensado que este amor platónico que siento, hubiese calzado mejor en otro siglo, sería más comprendido y hasta parecería más acorde. Qué es esto de mirarse sin tocarse, desearte sin demostrarlo? Esta corriente eléctrica que hay entre los dos sacude mi alma.

Es cierto que el enamoramiento es como una adicción? De ser así yo siempre viví esto como en un período de abstinencia.

Otro día más se suma en mi almanaque y ya no sé que desear. Que se caigan todas las hojas, que pasen los meses, que terminen mis temblores, que se vayan mis rubores y estas cartas queden guardadas en el eterno baúl de aquellas cosas no realizadas.

Sigue leyendo

Anuncios

Te imagino

Perdón que no pude cumplir la promesa de no volver a escribirte.

Las señales parecieran que llegan dispersas, de una en una. Algunas son de avance y otras de retroceso. Si uno pudiera tener las cosas bien claras tan solo con mirarse!

Estos días de calma e introspección, los he aprovechado para bucear en mis anhelos, con la fatalidad de que en cada buceo encuentro tus ojos.

He llegado a fantasear con que tu persona es una entidad que sólo contiene tus ojos ambulantes. Tus ojos y tu mirada. En pocas oportunidades he logrado verte de cuerpo entero. Verte resulta ser un efectivo elixir hipnótico que me deja dando vueltas.

Es la mirada el tan ansiado espejo del alma? O realmente debería consultar con un oculista para saber si hay ojos que nacen con mayor brillantez que otros?

La calma llega cuando imagino que representan un gran océano, cristalino pero con algunas turbulencias, calmo pero revoltoso. La certeza de que en algún momento las olas puedan agitarse también me traen paz, porque es el justo equilibrio de cómo debieran ser las cosas.

La distancia apenas si puede poner una tenue bruma delante de todo este mar. Mar de palabras y de sentimientos.

Perdón que rompí mi promesa de no volver a escribirte, es que hay promesas que debieran cumplirse nunca y nadan vergonzosamente contra la corriente.

Lucky in Love I – Alfred Gockel

gockelfineart

Sigue leyendo