En tránsito

Michael e Inessa Garmash –  The allure

 

A la orilla del mar. Hasta allí empuje el baúl de madera y me senté a esperar que subiera la marea.

No fue un duelo, ni una despedida, tan solo dejar ir con la esperanza de llenar otra vez de a poco cajones, paredes, retina y alma con recuerdos. Luego vaciando, luego llenando. Un movimiento cíclico y circular, ida y vuelta, el vaivén de la marea. En definitiva de eso se trata.

Para este final de tránsito hice un inventario, tal vez estaba con más pilas que veces anteriores, la cosa es que quise dejar todo más o menos acomodado. El inventario cabía en una sola hoja y tenía una particularidad: algunas líneas resaltaban como si fueran luciérnagas en una noche de verano, y eso hacía que se pudieran leer desde cualquier ángulo.

Las letras se movían histéricas o contentas, según el acontecimiento al que estuvieran sujetas. Algunas hacían olas, se reían, danzaban o nadaban.

Sin querer, y tal vez en el plan divino del dejar ir, la lista se me filtró en el baúl. Al menos eso deduje al buscarla en vano en mi bolsillo, y al ver que a medida que este se alejaba de la orilla, la luz que se escapaba por la cerradura iba titilando hasta apagarse.

Cuando por fin se zambullo como un hermoso pez dorado que busca una sirena, repase lo que de la lista quedaba en mi cabeza. Como olvidar si todavía respiraba!

Mis hijos abriéndose al mundo y obligando a abrirlo todo: boca para gritar, brazos para recibirlos, ojos, el primer contacto, pechos abiertos con leche, abrir, dar, recibir, bailar.

Si, bailar.

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Helena, cuantos días hace?

Entre Visillos – Elia Haro Carvajal

Helena es cualquiera de por ahí, única, hermosa, mujer, resplandeciente, contradictoria.

Helena brilla y toda su casa la acompaña, devolviendo el mimo de estar en cada detalle. Se levanta con las sabanas blancas a cuestas, para sacudirlas y airearlas, haciéndoles entrar sol por donde sea, estirándolas, acariciándolas, preparando el sueño de la noche de antemano.

Helena se mira al espejo y ve siempre sus ojos y los alrededores. Como un paisaje marítimo que a veces se convierte en vertiente derramando lágrimas. Estepas, planicies, cordilleras y sierras rodean el mar de sus ojos, paisajes erosionados por un sinnúmero de emociones.

Va a la cocina y deshoja una nueva hoja de almanaque, mientras se nutre de un café bebido de a sorbos cortos,  como su vida, un sorbo tras otro, dulce, tibio, reconfortante.

Y es cuando corre las cortinas para vestir a la mesa, que todo sonríe, y el blanco del día tiñe los platos y el mantel.

El color? En su delantal.  El amor? En la mesa con distintas sonrisas y edades, conversaciones, guardapolvos, tareas, peleas, o al menos el recuerdo de todo eso, como una película en blanco y negro que se reproduce en la retina durante la hora de la siesta.

Helena se ha marchado y ha vuelto, se ha resignado y ha decidido, se ha embarcado y ha regresado a su propio puerto.

Siempre alguien la espera en silencio, alguien que no supo amar ni volver ni pedir perdón ni bajarse del caballo negro del orgullo.

Sale a la calle y sufre, porque cada tanto lo ve de lejos encorvado, triste y resignado. Se vuelve a preguntar durante apenas solo unos segundos, si ella puede hacer algo para devolverle el brillo a su vida.

Luego recuerda, no sin dolor, que todo lo dio y todo le fue pisoteado.

Helena nació para amar, pero también para ser amada.

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“Las lágrimas van al cielo y vuelven a tus ojos desde el mar “

“Pongo estos seis versos en mi botella al mar

Con el secreto designio de que algún día

Llegue a una playa casi desierta

Y un niño la encuentre y la destape

Y en lugar de versos extraiga piedritas

Y socorros y alertas y caracoles”.

Mario Benedetti

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Message in Bottle on Beach

Artista: FogStock

Caminé por la playa con el convencimiento de que esa tarde era yo quien debía dejarle un mensaje al mar.

Por un instante no supe discernir que iría dentro de la botella.

Pondría un grito desesperado, lágrimas saladas que sobrevivieran a tantos años de naufragio, el azúcar de los mates de las mañanas de ayer, los besos apasionados que se llevó el viento, la seguridad que brinda una mano sosteniendo otra, la palabra dicha en el momento oportuno, la falta de coraje, tu maldita costumbre de no jugarte por nada, la dirección de mi casa en donde no viviré más, los pocos momentos de seguridad, los muchos momentos de inseguridad, la cornisa donde estoy parada, la promesa de que el amor no se disuelve en agua, las palabras que estuvieron guardadas tanto tiempo sin poder salir, las manos pequeñas de mis hijos agarrando mi dedo gordo, la desilusión, la pasión, los sueños a los que agarró el tsunami, mi valentía, tus palabras hirientes, mi falta de defensa, la esperanza, la única estrella que se asomó anoche en el cielo nublado, la impotencia, la seguridad de que se ha brindado todo, el orgullo, la tozudez, mi falta de criterio, el manto de la realidad que siempre termina por cubrirlo todo, el desengaño, el duelo, el tren que me dejó en esa estación solitaria….

“A quien corresponda: sepa usted que he nacido con coraje, dando el primer grito con valentía, aún sabiendo que no era bien recibida.

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Complejo

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Ensueño

Artista: Migdalia Arellano

La certeza se instala de a poco. No viene de un día para otro. De pronto son señales. Un día una, otro día otra. Un día son unos minutos que parecen un regalo del cielo y nos brindan espacio, otros son días enteros en una distancia en donde nos encontramos con nosotros mismos. Las relaciones se van desdibujando, y lo que parecía definitivo, doloroso, irreemplazable… amor, de pronto se convierte en un espejismo de lo que no alcanzó a ser. No vemos sino que queremos ver lo que vemos. Acaso hubo abandono o nos trepamos demasiado fuerte de la soga de la ilusión? El primer destello fue el más hermoso, un preciado tesoro encontrado bajo las arenas profundas de algún mar del Mediterráneo. Mientras sentimos que no habrá otro igual, las vivencias nos van confirmando algunos días que sí es… otros días nos avanza la duda.

Cuando escucho esta letra, con el fondo maravilloso y acústico de las cuerdas de la guitarra, pienso en la profundidad de algunas de sus palabras, en la complejidad de la vida que a veces la hace terriblemente sencilla, porque todo eso que dolía de pronto va sanando y curando la peor de las heridas.

Y el tiempo al final siempre dice que valió la pena todo lo dolido.

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Pero las esperanzas no llegan al otoño …

“El cuento es muy sencillo

usted nace en su tiempo

contempla atribulado

el rojo azul del cielo

el pájaro que emigra

y el temerario insecto

que será pisoteado

por su zapato nuevo.

Usted sufre de veras

reclama por comida

y por deber ajeno

o acaso por rutina

llora limpio de culpas

benditas o malditas

hasta que llega el sueño

y lo descalifica.

Memory Lane Artista: Erin Clark

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“Y si te toca llorar es mejor frente al mar”

Lejos estoy de conocer el Mediterráneo. Hoy es como el horizonte, marchando un paso tras otro y cada vez más lejos de llegar a destino. El mar, agua en fin, más o menos salada, más o menos cristalina, es el lugar donde dejé mis huellas y mis lágrimas, como un perro que busca sus respuestas en las olas que vienen desde lejos. La espuma que queda sobre la arena va dibujando jeroglíficos inentendibles hoy para mí.

Mientras imagino la casa en la playa que cobijará mis secretos y amores más preciados, mientras el aire huele a mar y a pesca, mientras las gaviotas picotean aquí y allá, me llega una melodía conocida.

Llevo mi vestido rojo que levemente se levanta con el viento, me siento liviana y llena de colores para desparramar sobre el lienzo. A medida que voy caminando tengo la misma visión que tuve hace tiempo sobre el asfalto: la silueta que camina hacia mí y me susurra al oído palabras de amor.

Vuelvo al mar, y me digo que no nací ni en el Mediterráneo ni en otro mar. Puede un perro nacer en el mar? Me dejo llenar los pulmones de aire y salgo volando ….

Puerto mediterráneo Artista: Michael O’toole

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Esa amante inoportuna…

I Am Not Alone Artista: Patricia Awapara

Mientras busco mis propios adjetivos para describir los minutos que se me pasan y las palabras que no llegan, trato de huir de ella. Esa soledad maldita que viene sin llamar a la puerta. Viene y se retira, nunca estamos seguros de la hora de su llegada, ni siquiera es garantía su ausencia el quedarnos acompañados. Miro mi biblioteca recién ordenada y busco en alguno de los libros una de las historias que me ha acompañado hasta hoy, rellenando mis horas sin sueño….

Corro mi vista, y veo agrupados en un nuevo intento de orden los libros levanta muertos que me han acompañado en algunas etapas.

Frases de todos los colores: elogiando la lentitud, la soledad, mirarse al espejo y verse bello, estar solo y ser feliz, visualizar los sueños, sacarle una foto al deseo, dejar ir, estar listo para recibir, tener paciencia, ordenar los cajones, desterrar lo viejo, dejar lugar para lo nuevo, no poner cosas debajo de la cama, colgar un atrapa sueños sobre la cama, darse tiempo para el placer, buscar el horizonte y no parar hasta encontrarlo, dar para recibir, aprender a recibir…. , correr el planeta que estaba en oposición el día en que nacimos, aprender a perdonar, aprender a olvidar, amar, ser amado, llorar, vivir y vivir, ser libre, no parar de soñar….no parar de amar, no parar…

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