Qué motivos?

Corazón blando
(Weiches Hart)

Miércoles por la mañana.

La diversidad servida en el desayuno, justo al lado del jugo de naranja artificial. La luz del día colándose por entre las persianas. Tu mano que se extiende para agarrar el azúcar, y mis oídos que aun no habían despertado a tus palabras. Es que acaso dijiste algo y no lo escuché? Este dato no lo podré precisar.

Una mañana normal digamos. De esas típicas que suceden luego de una conversación nocturna profunda, en donde las palabras pinchan como miles de agujas tratando de generar disparadores en el otro.  Aunque si vamos a especificar, técnicamente al hecho de que una sola persona hable aunque sea con público se le llama monólogo, acá y en la China. Los únicos disparadores que puede uno generar cuando la otra persona no quiere escuchar son más bien –volvamos a los tecnicismos- disparos. Usted elige de donde salen.

Pero aquí estamos, desayunando en la cocina que se va tiñendo con los rayos del sol, nadie ha muerto, tal vez algunos sentimientos estén heridos de muerte, pero nada que se pueda reparar llamando al nine one one.

El camión de la basura me distrajo de tales pensamientos disparatados y me llevó a levantar la persiana, como quien busca un paisaje menos desolador afuera en la calle.

Error. La vereda con bosta de un cuadrúpedo anónimo, restos de una bolsa con basura desparramada por descuido de los trabajadores de la empresa recolectora; un siseo extraño, uniforme y molesto proveniente de la cercanía con el parque industrial, y yo que dije BASTA.

El basta sonó como un estruendo que acalló aún más todo. La desolación de la cocina más la desolación del afuera me estaban matando. Tu cara de indiferencia ante tanta contaminación no hizo más que terminar de alterarme.

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Negro desamor

 

Ay desamor, desamor…

 

negro desamor…

 

feroz desamor…

 

(JMS)

 

El desamor siempre tuvo un lugar geográfico específico e inamovible: el corazón.

Este -ante la falta de amor- puede “estallar” simbólicamente o colapsar literalmente.

Ya está comprobado que este músculo sufre resentimientos ante tamaña falta, y se convierte en un órgano riesgoso para nuestra continuidad en esta vida.

Acaso es el amor romántico el único culpable de semejante crimen?

Indudablemente la mala presencia o la falta de este deben incidir mucho, pero no nos olvidemos del amor genérico: el amor de los padres, de los hijos, de los amigos.

El primer amor no es el que conociste en la adolescencia y no pudo concretarse.

El primer amor es el de una madre por su hijo. Si el corazón no está alimentado desde el nacimiento con esta hermosa ofrenda, el individuo puede encontrar peligro en su continuidad como ser amoroso.

Por suerte, algunos logran sobrevivir esa etapa y encuentran combustible en otros lugares.

La Nota: (20Minutos)

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