Eso que llaman estar enamorados… de vez en cuando funciona

Secret de Coeur – Rob Hefferan

Mi querido amor:

Creo que ya son varias las cartas que tengo en mi poder -escritas de puño y letra- y sin enviarte. Se suman y suman a esta colección de cartas no enviadas, cartas no correspondidas y no leídas. Mis promesas de olvidarte quedan en la nada, son como embarcaciones de papel que poco a poco se van humedeciendo, imposible resistirse.

He pensado que este amor platónico que siento, hubiese calzado mejor en otro siglo, sería más comprendido y hasta parecería más acorde. Qué es esto de mirarse sin tocarse, desearte sin demostrarlo? Esta corriente eléctrica que hay entre los dos sacude mi alma.

Es cierto que el enamoramiento es como una adicción? De ser así yo siempre viví esto como en un período de abstinencia.

Otro día más se suma en mi almanaque y ya no sé que desear. Que se caigan todas las hojas, que pasen los meses, que terminen mis temblores, que se vayan mis rubores y estas cartas queden guardadas en el eterno baúl de aquellas cosas no realizadas.

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Pendiente de ti

 

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“No sé quién eres tú

ni lo que soy para ti.

Si hay algo entre tú y yo

te importa un pito.

No sabes que vivo

pendiente de ti

y tengo también

mi corazoncito”.

 

 

Ayer fue un día especial, sobre todo porque no pasó nada de lo que vengo soñando, el analista me dijo que debo dejar decantar -alguien que me mande el significado please– y encima me di cuenta de que siempre espero Abril con demasiadas expectativas.

Abril aún no llega pero por suerte para algunas personas que están receptivas se está anticipando como nunca.

Ayer por la mañana, en una de estas diligencias laborales, que hacen que tenga que salir a la calle, me encontré con una muchacha a la que veo usualmente en la semana. Estaba tan rosa, tan radiante, tan espléndida, que no pude menos que decirle: Qué linda que estás! En ese momento también agradecí que el estudio no fuera uno de esos lugares que tienen espejo, ya que mi figura al lado de la de ella era simplemente deplorable.

Ayer fue uno de esos días en los cuales bendigo que haya personas que se abran -espiritualmente obvio- conmigo. La respuesta de la chica en cuestión fue simple, contundente, demoledora: “Estoy enamorada”.

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