Renuncio

© Sergi Escribano

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© Sergi Escribano

Renuncio.
Me guardo.
Me resguardo.
Te pienso.
Borro el pensamiento.
Agarro las acuarelas.
Una franja verde. Otra azul.
Llora el lienzo.
Llora el abedul
y la albahaca triste se seca.
Escribo con furia.
Las lágrimas se reprimen.
Ya no más.
Me acuesto en posición fetal.
Sufro un minuto.
Al siguiente todo sigue igual.
El pasillo yace vacío.
Los libros gritan ausencias.
Acaricio el campo desierto
de mi abdomen.
Subo a los pechos
y dejo mi mano en mi corazón.
Mío es este momento
y son los gorriones
que me ven desde el balcón.
Una bocina aúlla a lo lejos.
Soy yo
con un grito desesperado.
Quiero despertarte
y que me mires.
Y en ese último esfuerzo
hacia tu memoria
me duermo.
Al despertar
todo sigue igual.
La casa, los libros,
la albahca,
el deseo extinguido.
La boca seca
el animal enjaulado
te borro
volvés,
te borro,
vuelvo.

Patricia Lohin

Pena de muerte

Ignacio de Grado – Mujer en violeta

Ya no lloro más

No estoy llorando

Sólo lagrimeando

Gotas saladas

Sobre el mar

Ya no lloro más

Y es un decreto

Ante tanta inundación

Lagrimales sobre exigidos

Y pestañas hundidas

En la hinchazón incontrolable

De los párpados

Ignacio de Grado – hombre andando

Ya no lloro más

Porque mi orgullo aplastante

Me enseñó otro  camino

El de las lágrimas

Que humedecen la garganta

Dejando los ojos secos

Ya no lloro más

Para despejar mi visión

Sostener esa mirada implacable

Y morderme el labio

Justo en ese momento

En el que el amor

Fue condenado

A pena de muerte

Yo

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“Las lagrimas van al cielo . . . .

… y vuelven a tus ojos desde el mar”. Sanar – Jorge Drexler

Lluvia – Cristi B.

 

 

Alguna vez lloraste porque decidiste dejar de llorar?

Ese dia las lágrimas nuevas se juntaron con las viejas

Acrecentando el caudal del rio que hasta ese entonces

Desembocaba pacíficamente, en forma recta y sin desvíos.

Lagrima sobre lágrima, aguas dulces sobre saladas

Desencadenando nuevos torrentes, nuevas caídas.

Alguna vez lloraste porque iba a dejar de llover?

Dejar de doler?

Yo

 

Koi Pond – Cristi B

 

“Lo malo de llorar cuando uno pica la cebolla no es el simple hecho de llorar, sino que a veces uno empieza y ya no puede parar.”

(Como agua para chocolate)

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Un lunes más para llorar

Nota de El Perro, o sea yo.


Hoy tengo una invitada. Y como no tenerla!  Es una amiga y una seguidora quien, como mucho de nosotros, navega con las palabras a modo de catarsis. Y si, las palabras tienen algo mágico, y una sola dirección: sacan todo hacia afuera. Nada de lo que sigue a continuación nos es ajeno. Lunes, domingo, martes. No importa el día, en algún momento nuestro almita nos pasa factura por los sueños que se van evaporando de la caja de Pandora.


Bienvenida mi querida. Pasá, tomemos unos mates, te escucho yo primero y después te largo mi perorata……..

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Private Practice

“Siempre se dice que hay noches que son más flojitas, donde a una le puede agarrar una especie de depre y le dan ganas de llorar, que se cuestiona lo realizado hasta ahora con su vida,…..y más cuando hace un tiempo (demasiado tiempo), en que los momentos de soledad son los que predominan…

Pero lo más loco de todo esto, es que mis días de llanto son los lunes….si los lunes. Días raros, si los hay, para que a uno le agarren estos ataques de soledad, de replanteos, de angustias…y les voy a contar por qué.

Es obligación llorar o sentirse deprimido? No, claro que no. Pero es un estado emocional muy difícil de manejar, por lo menos para mí.

Llega el lunes, 22 hs. Ya no atiendo el celu, dejo de hacer lo que estoy haciendo y me instalo frente a la cajita gris de ilusiones, comúnmente llamada televisor. Comienza la primera serie: Private Practice. Médicos, doctoras, enfermeros, relaciones peligrosas, novios, amanes, ex, actuales que  se cruzan, van, vienen…todos lindos/as por supuesto, cuestiones médicas si….pero algo light, sin mucha sangre, ni vísceras a la vista, pero sí con historias fuertes y que más de una vez nos pasaron por al lado. Y sí, hay alguna historia que te hace asomar algún lagrimón. Primera excusa perfecta para limpiar lagrimales. Termina (ojo que sigue el lunes que viene, con las mismas historias o algunas nuevas y disfrazadas).

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